Publicado en ARTÍCULO, PENSAMIENTOS

Disciplina positiva o cómo educar con afecto y firmeza.

Este paradigma propone que los adultos trabajemos en nosotros mismos para llegar de una forma más compasiva a los niños

Por Marisa Moya para El País. 29/09/2017.

Abordar en pocas palabras qué es disciplina positiva es un gran desafío para mí. Lo intento y quedo a disposición en comentarios para seguir conversando. Las historias de los niños, relatadas por los adultos, pasan de los tintes más tiernos a los más abrumadores. No hay educador que no vea empañadas sus relaciones con la infancia, de manera más o menos asidua. En ocasiones, incluso, nos vemos en el centro de un remolino sin saber cómo vamos a salir del enredo. Educar no es fácil. Sigue leyendo “Disciplina positiva o cómo educar con afecto y firmeza.”

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Cuento “El monstruo de colores” de Annallenas.

Aquí les dejó un bellísimo cuento que descubrí hace unos días para trabajar las emociones con los niños.

“El Monstruo de Colores no sabe qué le pasa. Se ha hecho un lío con las emociones y ahora le toca deshacer el embrollo. Una historia sencilla y divertida, que introducirá a pequeños y a mayores en el fascinante lenguaje de las emociones”.

CUENTO: Monstruo de colores-Annallenas

WEB DE LA AUTORA: http://www.annallenas.com/index.html

RECURSOS PARA TRABAJAR EN EL AULA EN PDF:

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“Una mala persona no llega nunca a ser buen profesional”

Entrevista a Howard Gardner por Lluís Amiguet.

Ninguna persona es mejor ni peor que otra. Ni tampoco igual a otra. Lo que nos hace humanos es que cada uno de nosotros es único. Así que ríase, con la neurociencia, de quien diga que alguien es más listo que otro: ¿listo para qué? Cualquier talento no es sino capacidad de adaptación al entorno: inteligencia. Por eso, Gardner sostiene que hay más de una. Y ahí no acaba nuestra diversidad: cada cultura y cada persona entiende esa teoría –todas las teorías– a su manera. Manera, además, que varía con la edad: cuanto más envejeces, más difícil te resulta adaptar tu vida a las nuevas ideas y menos adaptarlas cómodamente a tu modo de vivir sin variarlo. Por eso, creer saber envejece y querer saber rejuvenece. Sigue leyendo ““Una mala persona no llega nunca a ser buen profesional””

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Educa a tus niños para que aprendan a respetar las diferencias

Respetar las diferencias. Por José Sánchez.

Recuerdo como si fuera hoy, el día en que mi hija, cuando tenía cuatro años, le dijo muy triste a mi esposa que una niña le había dicho que era fea porque era “negra”. Nos asombramos, pero inmediatamente hablamos con ella para que pudiera entender que las palabras que había dicho su compañera eran equivocadas y que debemos aprender a respetar las diferencias. Le hablamos de que ser feo o bonito no tiene que ver con el color de la piel, sino por cómo es la persona en la forma de tratar a los demás. Nuestros niños muchas veces expresan opiniones de rechazo hacia otros, a veces éstas no son las opiniones que escuchan de sus padres o familiares, pero debes instruirlos para respetar las diferencias y aceptar la diversidad. Háblale a tus niños de cómo las características, creencias y principios de nuestro prójimo no son siempre iguales a las nuestras. Comparto algunos puntos que puedes tocar con tus hijos para que entiendan que nuestra sociedad se compone de muchas personas diferentes y que esas diferencias las debemos respetar, siempre y cuando no hagan un mal a otras personas.

El origen étnico– Habla con tus hijos acerca de que en el mundo hay diferentes tipos de personas, con características físicas diferentes de acuerdo al lugar de donde proceden (el color de piel, ojos y cabello o la constitución física). Pídeles que te expliquen cómo ellos se definen a sí mismos y dialoguen sobre cómo otras personas de su comunidad tienen diferentes rasgos físicos.

La religión– Si educas a tus hijos en una creencia religiosa, diles que también hay otras personas que tienen creencias diferentes a las nuestras. Que cada persona decide qué religión o fe seguir y que aunque la creencia religiosa de mi vecino o amigo sea diferente a la mía, lo que debemos expresar es el amor y respetar las diferencias.

La condición económica– Háblales a tus hijos de lo que es la abundancia y la escasez y que a nuestro alrededor podemos ver personas que tienen una o la otra. Que la condición de abundancia o escasez no implica que debemos tratar de una forma diferente a unos y otros.

El género y la orientación sexual– Conversa con tus hijos sobre el tema del género y la orientación sexual de acuerdo a su nivel para entender el tema. Explica que el ser humano puede comportarse de una manera diferente a lo que es aceptado por la sociedad, pero debemos respetar a todos.

La condición física o mental– Enseña a tus hijos que hay personas con limitaciones físicas o mentales, que pueden verse y actuar diferente a nosotros.

Deseamos vivir en una sociedad donde se puedan respetar las diferencias. Ese respeto se expresa cuando podemos esforzarnos en comprender y tratar bien a otras personas que piensan y actúan diferente a nosotros.

Extraído de http://piccolouniverse.com/es/crecer/1088-educa-a-tus-ninos-para-que-aprendan-a-respetar-las-diferencias

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LA EDUCACIÓN EMOCIONAL

“Se ha valorado mucho el coeficiente intelectual y las habilidades para aprender conceptos pero el mundo está cambiando, y los niños que tenemos ahora no son niños del tercer milenio, entonces la educación también tiene que cambiar. La educación tiene que integrar a la educación emocional, ya que el cuerpo y la mente están conectados, y no es <Pienso, luego existo> sino <Siento, luego existo>. La educación emocional nos da bienestar y lo que queremos es que los niños sean felices, que sean buenas personas, que estén bien con ellos mismos y que estén bien con la gente que los rodea; porque hoy en día los conocimientos los tienen por montones y se ha de revolucionar el mundo mucho más, por eso los profesores tienen que formarse en la educación emocional … En el proyecto se trabajan 3 emociones, el niño encargado de pasar la lista va preguntando a cada uno de sus compañeros Hola Joan, Buen Día! ¿Cómo te sientes? ¿Por qué te sientes así? y aquí el niño con libertad decide si quiere porque se siente de esa manera o, simplemente, dice no, no quiero explicarlo; y se pasa al siguiente niño. Entonces hacemos una tercera pregunta que es ¿Podemos ayudarte?. Eso es educación emocional. Estamos intentando poner un nombre a la emoción que tengo, estamos compartiéndola y además estamos buscando una solución que nos ayude. Con este niño hemos ganado, hemos subido un escalón, él está aprendiendo habilidades de educación emocional. Tomamos una situación que ocurre dentro del aula: <Cuando creas que estás más relajado, piensa qué puedes hacer cuando salgas>. Ejemplo: Pasó una tortuga y le tiró todos los colores al suelo, la tortuguita dice: ¿Qué pasó? ¿Qué hizo?, estaba enojada, quería pegarle porque la otra tortuguita le había tirado los colores; pero pensó en lo que le había dicho su maestra: No he de poner en práctica lo que he aprendido ¿Qué tengo que hacer?. La tortuguita se metió dentro de su caparazón, estuvo dentro unos minutos y luego salió y no le dijo nada a la otra tortuga. La maestra se puso muy contenta y la tortuguita también, porque así ella se sentía más feliz y empezó a relacionarse con sus compañeros, ellos querían jugar con ella. Así aprendió la tortuguita que cuando estaba rabiosa no podía hacer lo que se le pasara por la cabeza, porque todo lo que se le ocurría cuando estaba enfadada y enojada no era bueno para ella ni para el resto de sus compañeros. De esta manera, le explicamos a los niños como podemos auto-regularnos. Cuando te haces mayor y piensas, te empiezas a preguntar: la gente de mi promoción que eran “cracks” en cuanto a las notas, realmente en la vida de ahora mismo con 40-45 años ¿Son felices? ¿Tienen un buen bienestar?; pues hay algunos que sí y otros que no, pero la mayoría es que no, y quizás a la que le costaba mucho pero era muy responsable, trabajadora y sabía buscarle el lado positivo está triunfando. Pero cuando trabajas con personas, cómo no te vas a preocupar del alumno que llega triste, es que es más importante que le preguntes ¿Quieres hablar? ¿Te ha pasado algo? que explicar ese día la lección de historia, porque ese día la lección de historia no servirá de nada. Cuando un niño llora las maestras de educación infantil tendemos a decir <No llores> pero ¿Por qué no llores? Que llore porque si llora, llora por algo, pues pongamos un nombre a ese llanto <¿Lloras porque estás triste?> A los tres días el niño entra llorando pero ya te dice entre medio ese llanto <estoy triste>. Ahí hemos ganado, ya tienes una palabra, y esta palabra es tuya, la tristeza. Eso es el elemento, encontrar tu elemento, saber qué te gusta, qué te apasiona y para lo qué tu eres bueno, cuáles son tus habilidades; porque evidentemente somos buenos para muchas cosas pero especialmente para algunas ¡Pues descúbrelas!. Cómo puede ser que lleguen los universitarios a carreras que no les apasionan, que se encuentren en primer año pensando <¿Qué hago aquí? Sí a mí esto no me dice nada, ni me quiero dedicar a esto> y les preguntas <¿Por qué has elegido ésta carrera si no te gusta?> y te responden <Porque no sabía que hacer>. Ese es un síntoma claro de que no ha tenido educación emocional, por eso hemos de educar al niño, le hemos de enseñar, lo tenemos que acompañar en ese descubrimiento. Se le dice educación como se le puede llamar de cualquier otra manera, son herramientas, recursos, habilidades para tener mejor bienestar personal y social. Y los adultos que no estamos acostumbrados a este trabajo de las emociones tenemos que deseducarnos, porque nos han enseñado que las emociones se reprimen <Los hombres no lloran> <Según que cosas no se deben decir>. Porque lo que me gustaría darte son herramientas para vivir ésta vida feliz” -Luz Guerrero-