EL CESTO DEL TESORO Y EL JUEGO HEURÍSTICO

EL CESTO DEL TESORO Y EL JUEGO HEURÍSTICO

El Cesto del Tesoro y el Juego Heurístico son dos propuestas diseñadas por Elinor Goldschmied y Sonia Jackson. Ambas experiencias ofrecen a los niños un escenario lúdico rico y estimulante.

Primer año de vida: El Cesto de los Tesoros.

Entre los propósitos del cesto de los tesoros podemos destacar los siguientes: favorecer la autonomía, el desarrollo de la atención, la concentración y las habilidades comunicativas. Estos propósitos se afianzan en el juego heurístico, durante el segundo año de vida.

Durante la actividad, los niños efectúan diferentes acciones sobre los objetos como mirarlos, tomarlos, tocarlos, llevárselos a la boca, agitarlos, descartarlos. Si la selección del material y el momento en el que se presenta la propuesta son adecuados, pueden permanecer concentrados por un largo período de tiempo. Así los bebés van descubriendo las características y propiedades de diferentes objetos como peso, tamaño, forma, textura, sonido, sabor y olor.

Para organizar el cesto es sumamente importante tener en cuenta que la mayoría de los objetos se pueden extraer de la vida cotidiana y otros formar parte de la naturaleza.

El rol del docente también es muy importante. En primer lugar, es quien se ocupa de seleccionar los objetos y de armar el ambiente, previo al desarrollo de la actividad. En segundo lugar, durante la propuesta, debe estar atento, observar, estar a disposición del niño, responder a sus miradas y búsquedas; pero NO debe intervenir de manera activa, estimulando sus acciones o llamando su atención hacia algún objeto.

Indicaciones:

  1. El cesto (o canasta) debe tener unos 35 cm. de diámetro y 10 o 12 cm. de altura, como mínimo. Es fundamental que tenga la base plana, sin asas y que sea lo bastante fuerte como para que el niño/a pueda apoyarse en él sin que se vuelque. Debe ser de paredes verticales y estar hecho de algún material natural, no de plástico ni de cartón (son aconsejables los canastos de mimbre).
  2. Hay que llenarlo de objetos hasta el borde, para que el bebé tenga un campo amplio en el que pueda separar y elegir lo que más le atraiga.
  3. Se necesita de un espacio cómodo y seguro, preferentemente contar con una alfombra y almohadones para apoyo o cercado, por si los bebés se caen para atrás. Los niños/as deben estar sentados con comodidad.
  4. El adulto debe sentarse cerca, sin hablar ni intervenir, a menos que el niño/a demuestre claramente que necesita que se le atienda.
  5. La Canasta del Tesoro debe cambiar y evolucionar continuamente con la introducción de objetos nuevos.
  6. Disponer no más de 2 o 3 bebés alrededor de una canasta.
  7. Hay que cuidar y mantener los objetos del cesto (lavarlos o limpiarlos de forma regular, y eliminar o sustituir los que estén estropeados).
  8. Si hay niños/as mayores alrededor, se debe crear una “zona de seguridad” en un rincón del aula, con una alfombra para los bebés que se sienten en torno al cesto. La docente debe protegerlos de la intervención de los que ya caminan.

Segundo año de vida: Los Juegos Heurísticos

El juego heurístico consiste en reunir una gran cantidad de objetos, que sean factibles de ser combinados entre sí de diversas formas. Los mismos estarán colocados en bolsas. Cada docente deberá ser creativo, reuniendo diferentes materiales. No se recomienda realizar una sesión de juego heurístico todos los días.

La sesión de juego heurístico se divide en dos partes muy importantes. La primera es la fase del juego, donde los niños  experimentarán con los objetos y la segunda es la fase de la recogida en la que tendrán que clasificar y organizar el material en su lugar correspondiente.

El educador armará un escenario estimulante, dotado de diferentes materiales. Los objetos deben ser tratados con cuidado y respeto, manteniéndolo en buenas condiciones.

El adulto ha de estar presente físicamente para dar seguridad, pero no es necesaria su intervención. Elige tres o cuatro objetos, les comunica el comienzo de la actividad y, a lo largo de la sesión, su actitud es meramente observadora, salvo que se necesite su intervención en algún momento puntual. Disponible, pero sin interferir en la actividad, sin verbalizar las acciones del niño, sin hacerle sugerencias. Cuando percibe que el interés decae, invita a los niños a introducir cada objeto en su bolsa correspondiente hasta que esté todo clasificado y recogido, aprovechando para indicarles el nombre del material, la cantidad y el lugar donde se encuentra en relación con los demás objetos.

Indicaciones:

  1. Los materiales de juego: se debe disponer de distintas variedades, cada una de ellas en una bolsa cerrada con un cordón. Cuanto más materiales se ofrezcan, mayores son las posibilidades de descubrimiento y acciones combinatorias.
  2. Debe disponerse de un espacio claramente delimitado para la sesión de juego, lo bastante amplio para que los niños/as puedan moverse con libertad. La alfombra ayuda a reducir el nivel de ruido. La tranquilidad es un elemento importante de la sesión.
  3. El resto del material de juego de la sala se debe retirar durante el período que se haya escogido para este tipo de actividad.
  4. Hay que fijar un período determinado del día y reservarlo para el juego heurístico con objetos. La duración de la sesión es de 40 minutos aproximadamente, dependiendo del interés de los niños/as y del desarrollo de la misma, de los cuales se utilizan 20-25 minutos para el juego y el resto para organizar el material.
  5. Para evitar que los niños/as se amontonen, debe utilizarse todo el espacio disponible. Para ello hay que distribuir primero un gran número de recipientes de diferentes tamaños. Se calculan 2 o 3 por cada niño.
  6. No debe olvidarse que necesitan tiempo para pensar con qué y cómo van a jugar con los materiales.
  7. Igual que con la canasta de los tesoros, el papel de la persona adulta es prestar atención sin interferir, y la concentración que demuestran los niños/as suele hacer innecesario que se les hable.
  8. A medida que los niños/as se enfrascan en su exploración, van esparciendo los objetos por el suelo. Hay que reorganizarlos en silencio de vez en cuando, para que no dejen de atraer la atención.
  9. Los docentes deben guardar, junto a su silla, las bolsas vacías hasta que decidan que es hora de finalizar la sesión y guardar los materiales. “Hay que reservar siempre tiempo suficiente, unos quince minutos, para ordenar el aula sin prisas, de manera que sea una actividad tan divertida como la de jugar”. (Goldschmied y Jackson).

A través de la Canasta de los Tesoros y de los Juegos Heurísticos los niños:

– Adquieren hábitos de trabajo adecuados, se consigue un ambiente de respeto, silencio y calma, óptimo para la concentración y ausencia de agresividad.

– Como el niño es el propio constructor de sus aprendizajes y el material utilizado no tiene un fin determinado, no existe el fracaso. Cada situación es un escenario diferente.

– El niño percibe las cualidades (materia, volumen, dimensión, peso, color…) de los objetos, adquiere nociones de cantidad y capacidad, descubre las leyes de la naturaleza (gravedad y equilibrio), y todo a través de su experiencia.

– Gracias a su libertad y autonomía de acción, desarrolla su capacidad creadora, ejercita su movilidad y organiza sus referencias espaciales. Estructura su pensamiento y su lenguaje. Aumenta su destreza manual y su concentración. Aprecia el valor de conservación del material y del respeto hacia los compañeros, le da la posibilidad de colaborar con el adulto.

-Favorece el aprendizaje por descubrimiento, el conocimiento de la realidad, la autoestima y respeta el ritmo y necesidades de cada niño.

-Desarrolla capacidades cognitivas (comprender, relacionar, conocer), perceptivas (visión, oído, tacto, gusto, olor), corporales (motricidad). Éticas (respetar, colaborar), afectivas (disfrutar, valorar), sociales (colaborar, compartir).