EL DESARROLLO DEL NIÑO

EL VÍNCULO MATERNO FILIAL

EL DESARROLLO DEL NIÑO:

PERÍODO DESDE LA CONCEPCIÓN AL NACIMIENTO:

  • DESARROLLO PRENATAL: es lo que ocurre desde el momento de la concepción hasta el inicio del proceso de parto.
    • Implantación:
      • De 6 a 10 días después de la concepción: al acercarse el blastocito (embrión) al útero, en la superficie externa de éste aparecen diminutivos zarcillos (tallos) en forma de erizo que al llegar a la pared uterina se clavan en el interior conectándose al suministro de sangre de la madre.
      • Hay un periodo donde el blastocito debe comunicarse, adherirse y penetrarse. Este proceso dura más o menos 48 horas y ocurre de 7 a 10 días después de la ovulación.
      • Sólo la mitad de los óvulos quedan implantados y quizás la mitad de ellos presenten alguna anormalidad; no se desarrollan o se adhieren a un sitio que no es capaz de sostenerlos, de modo que abortan.
      • 3 de 4 cigotos (huevos, célula resultantes de la fusión de 2 gametos antes de iniciarse la segmentación) no sobreviven a la fase inicial del desarrollo prenatal.
  • Creación de los sistemas de soporte:
    • Una vez implantado el blastocito, la capa externa forma 4 estructuras importantes que lo protegen y alimentan:
      • Membrana amnios: es un saco que se llena de líquido que proviene de los tejidos de la madre. Tiene como objetivos: amortiguar los golpes contra el organismo, regular la temperatura y crear un ambiente que facilite el movimiento del embrión.
      • Saco vitelino: tiene forma de globo y produce hematocitos (glóbulos rojos) hasta que el embrión pueda hacerlo.
      • Membrana corión: está unida al saco vitelino, rodeo el amnios y se transforma en revestimiento de la placenta.
      • Membrana alantosis: forma el cordón umbilical del embrión (conecta el embrión con la placenta).
  • Propósito de la placenta:
    • Cumple una función decisiva en el desarrollo prenatal, por ser el sitio de actividades metabólicas que sostienen al embrión.
    • Una vez que se forma la placenta, ésta recibe nutrientes de la madre y el embrión.
    • La sangre materna que llega a la placenta lleva oxígeno y nutrientes a la corriente sanguínea del embrión a través del cordón umbilical, que a su vez también transporta dióxido de carbono y desperdicios metabólicos del embrión.
  • El período del embrión:
    • Se prolonga desde la implantación hasta la 8va semana de gestación. En ésta etapa el embrión mide 6 mm de largo.
    • En la 3er semana de gestación:
      • El disco embrionario se empieza a diferenciar en 3 capas:
        • Una exterior o ectodermo: formará el sistema nervioso, la piel y el pelo.
        • Una intermedia o mesodermo: se convertirá en músculos, huesos y sistema circulatorio.
        • Una interna o endodermo: será el sistema digestivo, los pulmones, las vías urinarias y otros órganos como páncreas e hígado.
        • En este periodo, una parte del ectodermo se dobla y forma un tubo neutral que se convertirá en el cerebro y la médula espinal. Al terminar la 4ta semana el corazón no sólo se ha formado sino que comienza a latir. Los oídos, la boca, los ojos y la nariz comienzan a formarse, apareciendo botones que llegarán a ser brazos y piernas.
        • El embrión adquiere un aspecto más humano.
        • Aparece una cola rudimentaria que pronto la envuelve un tejido protector y se transforma en el cóccix.
        • En la quinta semana los ojos tienen cornea y cristalino.
        • En la séptima semana los oídos están bien formados y el embrión posee un esqueleto rudimentario.
        • Durante la 7ma y 8va semana inicia el desarrollo sexual con la aparición de un reborde genital, la gónada indiferenciada.
        • El sistema circulatorio funciona por su cuenta, el hígado y el brazo producen eritrocitos (células sanguíneas).
        • Al finalizar el segundo mes el embrión mide más de 2,5 cm y pesa menos de 5 gramos.
  • El periodo fetal:
    • Se denomina periodo del feto a los últimos 7 meses. Se inicia aproximadamente a las 8 semanas de la gestación. El nuevo ser se prepara y alcanza la maduración necesaria para formarse en la etapa después del nacimiento.
    • Es un periodo de crecimiento rápido, empiezan a funcionar los principales sistemas y el feto empieza a moverse y a sentirse.
    • Sus sistemas vitales ya funcionan en forma rudimentaria.
    • En este periodo surgen en la madre los temores hacia el parto que se aproxima. El miedo a la responsabilidad que implica el cuidado del hijo.
    • El vientre ya desarrollado es un hecho concreto. Los temores a tener un hijo con formaciones físicas, retardo mental o un hijo hermoso. Esto sirve como refugio durante su embarazo. Las actividades laborales y sexuales disminuyen.
  • El tercer mes:
    • Los sistemas ya formados empiezan a interconectarse.
    • El sistema de nervioso y muscular permiten al feto efectuar movimientos dentro de su medio acuoso; patea, cierra los puños, gira el cuerpo, entre otros.
    • Al finalizar el tercer mes, el sexo del feto se detecta por ultrasonido y su aparato reproductor contiene óvulos inmaduros o espermatozoides.
  • Del cuarto al sexto mes:
    • El desarrollo continua de manera acelerada durante las semanas 13 a la 24 del embarazo. A las 16 semanas el feto mide de 20 a 25 cm.
    • En las semanas 15-16 hasta las 24-25, los movimientos simples de la lengua, los labios, la faringe y la laringe, el feto empieza a succionar o masticar y puede tener hipo, respirar, toser y resoplar. Esta preparación es para la vida extrauterina. Los prematuros tienen dificultad para respirar y succionar porque salen del vientre materno antes de desarrollar éstas habilidades.
    • En este periodo el feto empieza a dar patadas que las siente su madre. El latido se escucha con un estetoscopio.
    • Al terminar la semana 16, el feto muestra un aspecto totalmente humano, sin probabilidades de sobrevivir fuera del seno materno.
    • En los meses 5to y 6to se endurecen las uñas, la piel se engruesa y aparecen las cejas, las pestañas y el pelo del cuero cabelludo.
    • En la semana 20 el latido fetal es fuerte. Al feto lo cubre una sustancia blanca llamada “vernix” y una capa fina de pelo corporal, el “lanugo”. La vernix evita que la piel se agriete durante el contacto con el fluido amniótico, el lanugo ayuda a la vernix a adherirse a la piel.
    • Al finalizar el sexto mes, la vista y el oído son funcionales. Los niños que nacen en la semana 25, perciben el sonido y parpadean a luz brillante.
  • Del séptimo al noveno mes:
    • Los últimos 3 meses de embarazo comprenden una “fase de acabado” en que todos los sistemas maduran con mucha rapidez, preparando al feto para el nacimiento.
    • Las semanas 22 y 28 (séptimo mes) el feto llega a la edad de viabilidad donde puede sobrevivir fuera del útero.
    • INVESTIGACIONES: Han demostrado que, mediante las técnicas de monitoreo fetal, entre las semanas 28 a 32 comienza (el feto) a mostrar ciclos más organizados y actividad cardiaca, actividad motriz y ciclos de sueño o vigilia. El sistema nervioso ya está bastante organizado para permitirle sobrevivir en caso de un parto prematuro. Muchos fetos nacidos a esta edad requieren administración de oxígeno, ya que sus diminutos alveolos pulmonares están inmaduros y necesitan ayuda para inflarse e intercambiar oxígeno por dióxido de carbono.
    • SÉPTIMO MES: El feto pesa 2 kg, mide 40 a 43 cm y al cabo de un mes mide 45 cm y aumenta de 460 a 900 gramos. El incremento peso se debe a una capa de grasa depositada debajo de la piel que servirá después para proteger al recién nacido contra los cambios de temperatura.
    • OCTÁVO MES: El sueño aumenta. El feto es grande, toma una posición más cómoda dentro del útero que se le hace pequeño y en forma de pera (mantener la cabeza agachada en la base del útero, con las extremidades inferiores encogidas) lo que se llama “posición fetal”.
    • NOVENO MES: El útero se contrae y se relaja alternativamente. Se afinan los músculos, se dilata la cerviz, lo que ayuda a colocar la cabeza de feto en el hueco que hay entre los huesos de la pelvis por donde pronto será expulsado. Las contracciones se tornan más regulares e intensas, anuncian que el periodo prenatal está llegando a su final. La embarazada se halla en la primera etapa del trabajo de parto y en cuestión de horas dará a luz.
    • LA HERENCIA GENÉTICA: Es lo que se transmite de los padres de los padres a los hijos a través de las células sexuales. Se refiere a la transmisión de ambos progenitores que se presenta en el óvulo fecundado.
      • La obtención genética: el término “herencia” se utiliza para denominar a la herencia cultural y a la transmisión de genes que recibe el hombre.
      • Tipo de herencia genética: la herencia genética es producida y se desarrolla a partir de una célula denominada “germen”, está constituida por un único lazo orgánico de una unión entre las generaciones, los progenitores aportan 2 células productoras. Esta nueva célula germinal resulta de la unión de 2 células distintas y de diferentes procedentes. La célula germinal ya constituida, a las 24 horas, comienza a reproducirse y se divide en otras 2; estas células se constituyen un nuevo ser humano. En la genética transmitida en éste nuevo ser, debemos distinguir 3 herencias:
        • La herencia racional: nos hace semejantes a un grupo de humanos, la diferenciación ética se produce por la frecuencia de un grupo determinado de personas o genes.
        • La herencia individual: nos asemeja a nuestros padres y ascendentes pero, a su vez, nos hace únicos. La genética nos revela una muestra que casi la totalidad de los individuos de la especie humana es único desde la concepción.
        • La herencia específica: no es absoluto, resulta de múltiples combinaciones genéticas.
        • VIDA PSÍQUICA PRENATAL: En el periodo embrionario, el primer grano mide entre 2 a 3 cm de longitud y ya está conformado, exceptuando los órganos sexuales. Al mes existen movimientos reflejos. Al 3er mes responden globalmente a estímulos de la superficie cutánea y a modificaciones del metabolismo de la madre con movimientos y cambios de posición, al 6to mes responde globalmente a la estimulación externa al medio materno (ruidos, música); a partir del 7mo mes reacciona ante la luz y la oscuridad. Las vías olfativas y gustativas son las primeras en desarrollarse, las vías ópticas y acústicas lo logran antes del nacimiento. Estas vías reciben los estímulos del mundo externo a través de la madre y ante el escaso desarrollo de la corteza cerebral. El cerebro interno del feto está suficientemente desarrollado para posibilitar la sensibilidad y la vida psíquica.
          • El Yo fetal: La escuela psicoanalítica afirma la existencia de un psiquismo fetal, está encuentra antecedentes acerca de la continuidad de la vida intrauterina en la posnatal. Arnaldo Rasco fundamenta la existencia de un Yo fetal sosteniendo que al nacer el Yo está lo suficientemente organizado y que éste grado de estructuración yoica es logrado a los 2 o 3 meses antes del término esperado, distingue dos aspectos: uno receptor y uno efector. Paul señala que un prematuro de 6 meses no sólo es capaz de chupar y tragar sino de reaccionar a los distintos sabores y a los estímulos olfativos. El prematuro de 7 meses ya diferencia la luz de la oscuridad y se observan respuestas a los estímulos cutáneos de presión, de dolor y de temperatura, es decir, que está presente la organización psíquica que posibilita dichas respuestas antes del momento normal del nacimiento. Para Rascovsky el Yo fetal tiene como tarea adaptarse al medio para la cual recibe ayuda de su madre, pero su idea principal es de objetos internos heredados. El Yo prenatal es totalmente permeable a los contenidos del Ello, no hay un límite rígido entre el Yo y el Ello; ya que, la represión primaria se establece en el nacimiento rompiendo esta continuidad (el Yo se ve obligado por necesidad a buscar objetos que satisfagan sus demandas).
          • El mundo fetal: Se caracteriza por la ausencia de tensión y la satisfacción de necesidades. El cordón umbilical provee los medios para apaciguar la tensión. En el seno materno el feto está perfectamente alimentado mediante sustancias previamente digeridas y metabolizadas por su madre. Además goza de una temperatura constante e ideal, un lugar cómodo y un sostenimiento en el espacio. El dormir es considerado una reproducción de la primitiva situación fetal.
          • Teoría de la propagación fetal: La plasticidad del cerebro del recién nacido es útil porque le permite desarrollarse en formas compatibles con el ambiente donde nace. Poco a poco, conforme el niño empieza a interactuar con su entorno, éste es capaz de incidir en el desarrollo del cerebro y de otros sistemas reguladores. El cerebro está “programado” en una forma que es adaptativa al ambiente uterino y como la programación subsiste después del parto puede influir en el desarrollo del niño; cuando no sucede lo mismo en el ambiente posnatal pueden haber consecuencias negativas a largo plazo. Todo lo que altera el ambiente uterino puede limitar e incidir en los procesos y resultados posteriores de manera duradera. La teoría de la propagación fetal es diferente al concepto de periodos sensibles o criticas del desarrollo pero no lo contradice, de hecho realiza algunas asociaciones entre la actividad de los factores de propagación y la enfermedad  crónica del adulto; ésta distinción se concentra en los cambios del metabolismo, de la función autónoma y endocrina y el sistema nervioso central. Considera que los cambios se deben al ambiente uterino y aunque ligeros son permanentes y hacen al niño más vulnerable a las enfermedades crónicas en la adultez. La programación funciona también en ambientes sanos y favorece el desarrollo sano del mismo modo que los aspectos negativos, y lo hacen generando sutiles cambios permanentes. De ese modo, coincide con el concepto de periodo crítico pues la sensibilidad a estímulos en momentos del desarrollo también puede ser un proceso adaptativo necesario para que niño madure bien. Los efectos del feto se concentran en la alimentación y en las otras influencias atribuibles a un bajo peso neonatal.
          • FACTORES INTERVINIENTES EN EL DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD: “El hombre es incondicionado en la medida que no se acepta en su condicionalidad, en la medida en que ninguna condición es suficiente para construir todo el hombre”.
            • Sugiere una contradicción:
              • Por un lado las limitaciones o condicionamientos del proceso de desarrollo de la personalidad.
              • Por otro lado la libertad espiritual propia de la naturaleza humana.
    • Por más que el hombre sea un ser espiritual sigue siendo un ser limitado.
  • Desde sus comienzos la psicología se planteó la necesidad de precisar los factores que intervienen en la formación de la personalidad y de los cambios de la misma a través del tiempo.
    • Sus investigadores se cuestionaron si el actuar humano depende de sus estructuras anatómicas o si las relaciones interpersonales, la convivencia con otros hombres en cierto contexto (familiar-social-cultural) le imponen un modelo de ser; o si el desarrollo y la conductas humanas son voluntarias y libres.
    • Surgen así 3 grandes interrogantes:
      • Lo dado: hace referencia a lo presente desde la concepción aunque se manifiesta con posterioridad; alude a lo innato o natural, es decir, lo nacido con el mismo sujeto. Lo dado se manifiesta y actualiza en el diálogo con el mundo.
      • Lo apropiado: se construye a través de “lo dado” y mediante la apropiación del mundo. Hace referencia a lo aprendido, a lo adquirido, al vínculo con el ambiente y también a experiencias como factor organizador de la personalidad.
      • La autodeterminación: es el factor característico de la voluntad libre de la persona. La personalidad se constituye a través de la espontaneidad natural posibilitada por “lo dado” y por la elección en el marco de las oportunidades. La existencia de toda persona no depende de su decisión consciente y libre de existir. La plenitud no ha sido dada, con ellas tenemos ciertas propiedades y limites a partir de las cuales buscamos nuestra plenitud.
  • La vida solo proviene de la vida, en consecuencia, es propio de los seres vivos la reproducción; al engendrar nuevos individuos semejantes a los padres. La transmisión de información de generación en generación. Cualquier tipo de reproducción de éstas, se observa una constancia en las propiedades de los individuos de la especie.
  • EL EMBARAZO: es un suceso que no sólo modifica el cuerpo de la madre, sino también en forma particular su psiquis, su espíritu y de ese modo transformando su relación con el mundo exterior.
    • Síntomas:
      • Hipersomnia (cansancio).
      • Falta de menstruación.
      • En muchos casos, malestares gástricos, náuseas y vómitos. Cuando éstas son confirmados desencadenan una modificación en ámbitos personales, sean psíquicos, físicos y sociales.
      • Aumenta el metabolismo, sus pechos se vuelven más firmes y el color de su piel se hace vivo y delicado.
      • Durante este periodo se producen modificaciones endócrinas, metabólicas, neurovegetativas y del medio sanguíneo, son fenómenos de adaptación a la finalidad biológica de la maternidad.
      • El organismo de la mujer demanda reposo y tranquilidad, la madre comienza a experimentar un mayor cansancio y necesita dormir más de lo habitual.
      • La confirmación de un embarazo deseado despierta en la madre sentimientos ambivalentes, aceptación y rechazo del hijo, preocupación por la salud del bebé, temor ante el desarrollo del niño, ansiedad por la responsabilidad de cuidar al bebé, etc.
      • La problemática que la mujer ha vivido desde su concepción se reactualiza durante esos 9 meses de gestación.
      • A medida que avanza el embarazo, la presencia corporal y psicológica del niño envuelve toda la vida de la mujer.
        • Su conciencia está exaltada, es cómo una expansión del Yo, se siente habitada por una fuerza mayor, se siente más densa ya que son 2 cuerpos en uno y son 2 vidas en una. Es conveniente que la madre se prepare para el nacimiento, pues esto hiere a su Yo exaltado.
    • El embarazo presenta un conflicto a resolver, pone en juego la interacción, el intercambio y la redefinición de roles en toda familia.
    • Los otros hijos, si los hay, captan muy tempranamente el embarazo de la madre, reclaman mayor atención, requieren de un esfuerzo afectivo ante los nuevos roles que deben cumplir después del nacimiento del hermano. De este modo el clima en la familia favorece al hijo en la elaboración de fantasías y celos pero también el comprender que es una oportunidad para seguir aprendiendo a compartir y a convivir.
  • Edad de la embarazada:
    • El momento más recomendable para procrear es entre los 16 y los 35 años.
    • El riesgo de mortalidad infantil aumenta en mujeres de 15 años o menos.
      • Sufren complicaciones en el parto y tienden a dar a luz más prematuramente y procrear hijos de bajo peso neonatal.
      • Las adolescentes que están en riesgo junto a sus hijos suelen provenir de familias empobrecidas que se caracterizan por una mala alimentación, altos niveles de estrés y poco acceso a la atención prenatal.
    • Los riesgos que puede correr una mujer mayor de 35 años en la procreación consisten en que aumenta la frecuencia de abortos espontáneos debido a que existen mayores probabilidades de concebir hijos con anormalidades cromosómicas.
    • Casi todas las mujeres que están sanas y bien alimentadas tienen un embarazo normal e hijos sanos.
  • Dieta de la embarazada:
    • Se les aconseja seguir una dieta sana, rica en proteínas y en calorías, que les permita aumentar de 0,92 kg a 2,30 kg durante los 3 primeros meses y a partir de ahí aproximadamente 0,46 kg por semana.
    • Una desnutrición severa reduce el crecimiento prenatal y los bebés nacen pequeños y con poco peso. Durante el primer trimestre la desnutrición puede alterar la formación de la columna vertebral y provoca abortos. Durante el tercer trimestre se tienden a producir bebés de poco peso neonatal, con cabeza pequeña, que quizás no sobrevivan el primer año.
    • Los hijos de madres desnutridas presentan a veces déficits en la niñez.
  • La edad de la embarazada, su alimentación y su bienestar emocional pueden incidir en el resultado de la gestación.
  • Salud emocional de la embarazada:
    • Cuando la embarazada experimenta una emoción, sus glándulas segregan poderosas hormonas activadoras. Las hormonas atraviesan la barrera placentaria, penetran en la corriente sanguínea e intensifican la actividad motora del feto.
    • El estrés temporal tiene pocas consecuencias para la madre o su hijo. Un estrés prolongado y severo causa un inadecuado crecimiento prenatal, parto prematuro y bajo peso neonatal. El estrés retrasa el crecimiento del feto ya que las hormonas del estrés desvían el flujo sanguíneo hacia los musculosos grandes e impiden que el oxígeno y los nutrientes llegan al feto. Las consecuencias a largo plazo del estrés de la madre se asocia a un periodo sensible de gestación como mayor riesgo de hiperactividad con déficit de atención, de problemas de externalización y ansiedad.
    • EL COMIENZO DE LA VIDA HUMANA: El principio epigenético según Erickson.
      • Deriva del desarrollo de los organismos en el útero.
      • Este principio afirma que todo lo que se desarrolla sigue un plano o proyecto básico, que a partir de ello van surgiendo las partes y cada una de ellas tiene su momento de comienzo. Esto se refiere al desarrollo fetal donde el organismo tiene su estado crítico o riesgo de defecto, aunque considera el despliegue de este desarrollo en la personalidad del sujeto.
      • EL DERECHO A LA VIDA:
        • Se denomina aborto a la interrupción del embarazo antes de la viabilidad del feto, obviando el hecho de si éste es o no expulsado de forma espontánea.
          • El aborto puede ser espontáneo (sin la interrupción eficaz humana) o bien provocado. Puede ser la expulsión prematura y voluntariamente buscada del producto de la concepción como la destrucción en el vientre materno.
  • El nuevo ser es una persona, etimológicamente este término proviene del vocablo griego “prospon” que significa “máscara”, con ésta el actor se cubría el rostro para desempeñar su papel; especialmente en las tragedias. Por esta causa se relacionó el término  “persona” y “personaje”. La noción de persona fue elaborada en la teología medieval para “explicar” el misterio trinitario. Beocio en el s.VI propuso la definición que se consideró clásica: “es una sustancia individual de naturaleza racional”.
    • Esto implica que la persona existe en sí, su ser es incomunicable, además su naturaleza o el modo de pensar es racional. Esto alude a la forma de conocer como un camino que transita de lo conocido a lo desconocido suponiendo una sucesión de actividades realizados en un tiempo cronológico. Dicha racionalidad establece una jerarquización del conocimiento intelectual en relación con la voluntad.
  • Si se parte de la afirmación que el huevo o cigoto desde el momento de la concepción es una persona, el aborto provocado debe ser considerado un acto de homicidio. Generalmente se lo justifica como una solución no buscada, pero se lo utiliza para evitar hijos no deseados o minusválidos.
  • Cuando existe una vida humana no se puede alegar ningún derecho ni argumentación el esfuerzo que esto implica.
  • También apuntamos a una paternidad responsable a la cual la oportunidad de tener, o no, un hijo se considere antes de concebirlo.
  • POSIBLES PROBLEMAS DEL  DESARROLLO PRENATAL: Existen varios factores ambientales que pueden dañar al embrión y al feto.
    • Teratógenos: Se designa con este nombre a cualquier enfermedad, medicamento u otro agente ambiental que dañe al embrión o al feto causando deformidades físicas, crecimiento con retraso severo, ceguera, daño cerebral e incluso la muerte.
      • Características:
        • El efecto de un teratógeno, en una parte del cuerpo o en un sistema orgánico, es peor en el periodo en que la estructura está formándose y creciendo más rápido (semana 3 a 8 del periodo prenatal).
        • Los teratógenos no tienen el mismo efecto en todos los embriones o fetos, en su vulnerabilidad influyen la estructura genética del mismo y de la embarazada, así como la calidad del ambiente prenatal.
        • Un mismo defecto puede deberse a teratógenos diversos.
        • Un solo teratógeno puede ocasionar varios defectos.
        • Cuanto más grande sea la exposición de un teratógeno mayores probabilidades habrá de daño severo.
        • Al embrión y al feto pueden afectarle la exposición a algunos teratógenos por parte del padre y la madre.
        • Los efectos a largo plazo de un teratógeno dependen de la calidad del ambiente posnatal.
        • Algunos teratógenos, incidiendo en el desarrollo psicológico, producen “efectos latentes”; es decir, que posiblemente no se manifiesten sino hasta más adelante en la vida del niño.
    • Semanas de riesgo:
      • Semanas 3 a la 8 del periodo prenatal, generalmente la mujer no sabe que está embarazada.
      • Las semanas 3ra, 4ta y 5ta marcan el periodo de los defectos físicos graves en la cabeza y en el sistema nervioso central. El corazón es vulnerable entre la mitad de la 3er semana y la mitad de la 6ta; otros órganos y partes del cuerpo a partir del 2do mes.
        • Una vez formado íntegramente un órgano y partes del cuerpo se reducen su vulnerabilidad al daño. Algunos sistemas como los ojos, los genitales, el sistema nervioso pueden sufrir un daño serio a lo largo del embarazo.
        • Por eso se considera al periodo del embrión la fase decisiva del embarazo.
    • Algunos teratógenos:
      • TOXOPLASMOSIS: vive en muchos animales. La embarazada puede infectarse al comer carne mal cocida o al limpiar las heces de un gato. Ocasiona síntomas ligeros semejantes al resfriado. Se transmite al organismo prenatal en el 1er trimestre, puede producir daños severos en los ojos y el cerebro y puede provocar abortos espontáneos. Para protegerse deben cocinar bien la carne, lavar los utensilios que hayan tenido contacto con la carne cruda y no acercarse al jardín donde haya heces de gatos.
      • RUBIOLA: las madres que la sufran en las primeras 8 semanas de gestación sus hijos  tendrán defectos de nacimiento como ceguera, sordera, anormalidades cardiacas y retraso mental. Las embarazadas deben tratar de concebir a menos que hayan contraído rubiola con anterioridad o hayan sido inmunizadas contra ella.
      • SIFILIS: produce consecuencias más nocivas en las etapas intermedias y finales del embarazo, no logran atravesar la barrera placentaria antes de la 18va semana de gestación. Se diagnostica con un examen de sangre y se trata con antibióticos antes que pueda dañar al feto. Si la embarazada no recibe tratamiento corre el riesgo de abortar y el niño nace con serios daños en los ojos, oídos, huesos, corazón o cerebro.
      • HERPES: puede cruzar la barrera placentaria aunque las mayores infecciones ocurren en el parto cuando el niño entra en contacto con lesiones de su madre. Las consecuencias pueden ser severas, por ésta enfermedad incurable fallece cerca de la 3ra parte de los recién nacidos y si sobreviven pueden sufrir ceguera, daño cerebral y otros trastornos neurológicos. Las afectadas deben someterse a cesáreas para no correr riesgos.
      • SIDA: es incurable debido al virus VIH, ataca al sistema inmunológico y hace a la víctima vulnerable a multitud de infecciones a las cuales termina sucumbiendo. Se transmite únicamente por líquidos corporales, las mujeres embarazadas portadoras de sida podrían transmitírselo a sus hijos a través de la placenta en el periodo prenatal o mientras dan a luz en el intercambio de sangre. Después del parto, el virus pasa por la leche materna. El niño que nace infectado, en el primer año de ida el virus devasta su sistema inmunológico y corren el riesgo de morir a los 3 años de edad.
      • TRAGEDIA DE LA TALIDOMIDA: en 1960 una empresa farmacéutica empezó a vender un tranquilizante ligero que no requería receta médica, se decía que aliviaba las náuseas y los vómitos periódicos que muchas mujeres sufren en el primer trimestre del embarazo. Sobre los efectos de este tranquilizante no se descubrió ninguno negativo ni en la madre ni en el hijo. Pero en poco tiempo se conoció que los bebés de madres que habían utilizado talidomida nacían con tremendas deformaciones en ojos, oídos, nariz y corazón, o en las extremidades.
      • ALCOHOL: en 1973 se descubre el “Síndrome del alcohol fetal” que afecta a muchos hijos de madres alcohólicas. Éste síndrome produce defectos como microcefalia y malformaciones en el corazón, las extremidades y las articulaciones, como así también en la adolescencia y la adultez temprana procesaran la información con lentitud. Los síntomas alcanzan su mayor severidad cuando la dosis de alcohol es máxima, puede originar problemas más serios como anomalías estructurales en el cerebro.
      • TABACO: aumenta el riesgo de aborto espontaneo o de muerte poco después del nacimiento. Retrasa mucho el crecimiento del feto y produce el parto de niños con bajo peso. El tabaquismo durante el embarazo puede incidir en la regulación de la actividad del sistema nervioso autónomo del recién nacido; es que durante el embarazo entra nicotina y monóxido de carbono en la corriente sanguínea de la madre y del hijo, dificultando el funcionamiento de la placenta. Los hijos de hombres que fuman tienden a tener una estatura más baja de lo normal.
      • DROGAS ILEGALES: producen defectos tantos cognitivos como conductuales. El fumar marihuana durante el embarazo produce cambios en el funcionamiento del núcleo basal de la amígdala (área del cerebro que regula la conducta emotiva); también puede ocasionar abortos espontáneos o hijos que fallecen al poco tiempo de nacer. Los bebes de madres adictas sufren “Síndrome de abstinencia” reflejado en vómitos, deshidratación, convulsiones, irritabilidad, succión débil y llanto agudo. La exposición prenatal a la cocaína ha sido relacionada con varios déficits del desarrollo postparto: bajo desarrollo intelectual, deterioro de las capacidades visuales especiales y problemas en el desarrollo lingüístico.
      • RADIACIÓN: pueden nacer bebes muertos, que mueran al poco tiempo de nacer o que tengan retraso mental. No se sabe la cantidad de radiación que daña al embrión o al feto, si un niño expuesto parece normal al nacer es posible que presente complicaciones más adelante. Se les recomienda a las embarazadas no someterse a exámenes de rayos X, especialmente de pelvis y el abdomen, salvo que esté en juego su vida.
      • SUSTANCIAS QUIMICAS Y CONTAMINANTES: las embarazadas tienen contacto frecuente con sustancias potencialmente toxicas, como tintes orgánicos y agentes colorantes, aditivos alimentarios, plaguicidas y cosméticos. También hay contaminantes en el aire y en el agua. Así, una embarazada está expuesta a concentraciones de metales pesados que deterioran su salud y la de su bebé pudiendo causar en éste deformidades físicas o retardo mental. Incluso el contacto con el padre con toxinas ambientales puede afectar al hijo, una exposición prolongada a la radiación, a gases anestésicos y otras sustancias toxicas puede dañar sus cromosomas, aumentando así la probabilidad de un aborto o defectos genéticos. También hay sustancias que pueden fijarse directamente en un espermatozoide vivo o provocarle mutaciones, alternado así el desarrollo prenatal desde el momento de la concepción.

PERÍODO DESDE EL NACIMIENTO HASTA EL AÑO Y MEDIO:

El parto es un proceso expulsivo que comienza mediante contracciones uterinas progresivas. El nacimiento ocurre cuando el feto es expulsado o extraído del útero. Este proceso es tanto facilitado como dificultado por factores anatómicos, fisiológicos y psicológicos. El modo como se realice el parto tiene una importante influencia en la salud física y mental del nuevo ser. Luego de ser expulsado de la madre, y al ser tomado por la persona que colaboró en el proceso, el neonato reacciona de diversos modos ya sea acurrucándose, adoptando una postura rígida, etc. A partir de ese momento comienza a oxigenar su sangre con sus pulmones, empieza a respirar. El llanto es inicial, es el índice más claro de la vitalidad del neonato. Se habla de un grito del nacimiento como signo del comienzo de la respiración. El trauma del nacimiento consiste en el abrupto pasaje de una situación de vida placentera a un nuevo medio ambiental con su exigencia de adecuación a él.

El neonato tiene un peso promedio de 3 kg y una altura de 50 cm, con un aspecto arrugado, frágil y pequeño. Se muestra como indefenso e incluso de modo que depende del medio para sobrevivir. Es un ser abierto al mundo y dotado de gran plasticidad ya que los órganos de sus sentidos ya están en funcionamiento cuando nacen. No son todos iguales, no solo difieren por sus particularidades hereditarias, sino que no tienen la misma edad al nacer. El recién nacido percibe la luz, reacciona diferentemente a los colores, así como a los diferentes sabores, escucha, reacciona a ciertos olores. Puede agradarle el calor, mientras que el frio le provoca el llanto, da pruebas de sensibilidad táctil, sobretodo en la cabeza para respirar libremente.

La vida psíquica está constituida por impresiones diversas que se suceden. Unas provienen de su cuerpo y otras del mundo externo. No hay en el niño objetos ni personas, pero sí cuadros visuales, auditivos y táctiles.

El niño ve pero no percibe, no sabe lo que ve e ignora que hay cosas que ver. No hay tiempo, espacio, causa ni relación de ningún género, sólo hay una especie de “ahora”.

El niño duerme la mayor parte del tiempo, alrededor de 21 horas en el día, y sus impresiones son más vagas. Existen diferentes tipos de sueño:

  • Sueño profundo: el bebé presenta los ojos cerrados, respiración profunda y regular, hay ausencia de actividad motriz.
  • Sueño activo: sueño ligero, respiración irregular y rápida, mueve los miembros y en el rostro frunce el ceño o sonríe.
  • Estado de somnolencia: parpados abiertos o semicerrados, los ojos poseen un aspecto vidrioso y no se fijan en algún punto.
  • Estado de alerta: el cuerpo y el rostro están tranquilos pero los ojos están abiertos y brillantes.
  • Estado de alerta pero inquieto: bebé despierto, actividad motriz generalizada.
  • Llanto: importante y complejo sistema de comunicación, se distinguen 4 tipos: de dolor, de hambre, de aburrimiento y de molestia.
  • LA VISIÓN: la cultura actual es visual, se considera que el 70% de la información del mundo exterior recibida por un sujeto proviene de la vista; ésta ofrece un panorama del mundo en forma instantánea y global. Nos da la visión del conjunto del mundo que nos rodea en su singularidad y comprensión sensible. El desarrollo anormal de la visión reduce la movilidad del bebé y le limita las experiencias con los otros órganos sensoriales, en otras palabras, la falta de visión generará el desarrollo táctil y auditivo. De este modo, su movilidad se limita, el dominio del espacio se dificulta, la orientación se desarrolla con lentitud y experimenta con escasa capacidad para controlar el medio y afirmar su autonomía. Estas limitaciones llevan a crear un mundo egocéntrico, el cual empobrece las relaciones interpersonales, incentivando así los rasgos autistas. La visión posibilita vivencias emocionales ya que el recién nacido no distingue entre lo que hay dentro o fuera de sí, posee escasa información de lo que sucede a su alrededor. Además de la maduración de los nervios y músculos, se requiere todo un aprendizaje y una coordinación neuromotora para alcanzar una visión óptima. Entre la 3er semana y el 1er mes de vida, el bebé ya mira fijamente los objetos y a su madre. A los dos meses por los movimientos distingue las figuras de fondo, empieza a seguir a un objeto móvil si se desplaza dentro de su campo visual. El bebé, mucho antes de tomar un objeto con la mano lo capta con los ojos. A los 4 meses la vista le es útil para explorar su cuerpo, observar sus manos y ponerlas frente de su cara. Entre los 6 y 7 meses deja el interés por sus manos y toma los objetos que lo rodean. A los 10 meses es muy observador y se preocupa por los detalles.
  • AUDICIÓN: se desarrolla muy tempranamente, el aparato auditivo está desarrollado al momento de nacer, así como sus inervaciones nerviosas, es decir, que el bebé puede oír bien antes que ver. Durante el 1er mes de vida el bebé reconoce auditivamente a su madre, puede detectar diferencias entre sonidos muy similares, pero la localización de los sonidos se da después del 4to mes, edad en la que vuelve la cabeza hacia quien lo llama. Al 7mo mes detecta por la entonación los cambios emocionales de quien le habla, y al 10mo mes ya reconoce diferentes palabras.
  • PERCEPCIONES INTERNAS Y EL MUNDO ORAL TÁCTIL DEL NEONATO: la zona oral y la piel son el puente entre lo interno y lo externo, son el eje de los primeros intercambios del bebé. La sensibilidad cutánea abarca las sensaciones de contacto. En los primeros meses el neonato reacciona a sensaciones táctiles y los reflejos heredados son en su mayoría respuestas a estímulos táctiles. A través de la piel el bebé recibe el efecto cálido y toma contacto con su madre.
  • EL DESARROLLO DEL “YO” EN LOS PRIMEROS MESES DE VIDA: el niño se va descubriendo, discriminando y autoconociendo, relacionándose con él durante los primeros 18 meses:
    • Estadio ano-objetal: la madre es el Yo externo, es un periodo carente de objeto. No hay diferenciación entre el Yo y el Ello, entre el bebé y el mundo externo. La característica de este estadio es el predominio de las percepciones internas.
    • Primer organizador: indicador: la sonrisa social. La sonrisa del bebé como respuesta ante el rostro humano en movimiento es la aparición del Yo. El reconocimiento del rostro humano hace notar que ya compara la realidad de los objetos antes percibidos. Esto implica el comienzo de la función de la realidad, lo que genera el primer reconocimiento seguro de un campo visual. La sonrisa social representa el inicio de las relaciones interpersonales y la evidencia de la existencia de un Yo rudimentario.
    • Estadio del objeto precursor o pre-objetal: el bebé adquiere la capacidad de conservar las imágenes guardándolas en el preconsciente. El Yo se diferencia del Ello. El Yo comienza a regular las descargas pulsionales del Ello.
    • Segundo organizador: indicador: la angustia del octavo mes. El bebé responde con una sonrisa y siente placer ante la presencia de cualquier ser humano, pero comienza a sentir desagrado si se le aproxima una persona desconocida, esto indica que el bebé diferencia el rostro materno al de los demás (desconoce).
    • Estadio del amor libidinal: el Yo está integrado y la madre ya es diferencia, el bebé comienza a imitar los gestos y actitudes.
    • Tercer organizador: indicador el NO. El niño reconoce lo prohibido a través de un proceso de identificación con el agresor temido. A través de este, se apropia del gesto materno prohibidor, el NO. Durante esta etapa se desarrolla el leguaje y el reemplazo de la acción por la comunicación verbal.
    • LA FASE DEL ESPEJO SEGÚN LACAN: El Yo del pequeño ser humano debido a su prematuridad biológica se constituye a partir de la imagen de un semejante. Entre los 6 y los 18 meses el niño anticipa el conocimiento y el dominio de su unidad corporal por identificación con la imagen del otro. Este proceso en el que el niño percibe su propia imagen en un espejo pasa por 3 momentos:
      • Confusión reflejo-realidad: acompañado de un adulto, delante de un espejo, el niño confunde el reflejo con un objeto real.
      • Noción de imagen: adquiere la noción de la imagen y comprende que el reflejo no es otra persona.
      • Imagen de sí mismo: se da cuenta de que está viendo su propia imagen, distinta de la del otro.
      • COMIENZOS DE SOCIABILIDAD: durante las primeras semanas de vida el bebé no hace diferencias entre las personas que lo rodean. A los dos meses es cuando comienza a poner más atención en el rostro humano y responde con una sonrisa, la sonrisa materna. Entre los 4 y 6 meses la sonrisa del bebé es más selectiva al entorno familiar ya que los rostros extraños lo inhiben, es decir que empieza a diferenciar, le gusta llamar la atención y descubre su rostro en el espejo. A los 7 meses diferencia las mímicas de los adultos y a los 8 comienza la angustia ante los extraños manifestándose a través del llanto. A partir del año ya desempeña su papel, tiene su sitio y participa como elemento activo, ya comprende algunas normas selectivas.
      • LAS PRIMERAS REACCIONES EMOCIONALES: durante el 1er año las emociones no tienen un carácter establecido ya que poseen un psiquismo al cual le falta razonamiento y representación. Las emociones infantiles presentan un carácter total y absoluto, el lenguaje es pobre pero no resulta menos elocuente. Cuando el bebé está cargado de emociones negativas se ve asaltado por toda clase de sensaciones penosas y dolorosas. En las 3 primeras semanas de vida estas reacciones se observan en la tensión muscular del bebé. En cambio, las emociones positivas son vistas a partir de los 2 meses de vida a través del movimiento de sus miembros, sonrisas, gritos leves, etc. A los 6 meses aparece la risa y el medio se torna un objeto de aprendizaje, a los 8 meses el bebé agranda su afecto por su madre y comienza a valorar lo valioso generando un sentimiento de seguridad y de confianza.
      • CONDUCTA INTELIGENTE Y RESPUESTA AL MEDIO: Piaget sitúa la aparición de la inteligencia en 8vo mes de vida del bebé. Al principio el recién nacido sólo dispone de reflejos hereditarios, es decir, reflejos innatos (succión), luego estos reflejos se fortalecen con adaptaciones adquiridas, que son hábitos elementales (chuparse el dedo). Hasta los 4 meses y medio, los movimientos que ha producido son repetidos (monadas). El acto tiene una dirección, es ejecutado en vista de un resultado exterior (actos intencionados). Esta experimentación activa se vuelve una actividad exploradora para el bebé entre los 9 y 12 meses de vida. Al año llega inteligencia práctica en donde el niño memoriza lo experimentado y lo vuelve una costumbre.
      • OBJETO PERMANENTE: primero el bebé se discrimina a sí mismo del mundo externo y posteriormente descubre que los objetos pueden perdurar en el tiempo.
        • De 0-1 mes: mira y captura (pecho materno).
        • De 1-3 meses: reconoce objetos (distingue).
        • De 3-6 meses: persigue visualmente los objetos (mira, chupa).
        • De 6-8 meses: objeto desaparecido no lo busca.
        • De 8-12 meses: el niño busca el objeto siempre y cuando haya sido testigo del ocultamiento del mismo.
        • De 12-18 meses: aprende a seguir con la vista el desplazamiento del objeto.
        • 18 meses: puede inferir el desplazamiento del objeto, buscarlo y liberarlo si se lo han escondido.
        • DESARROLLO MOTOR EN EL PRIMER AÑO DE VIDA: los movimientos del bebé son masivos y globales, pueden ser activados o inhibidos por cualquier estimulación externa, tales como el ruido. Alrededor del 1er mes de vida no se encuentra una movilidad algo definida, las manos casi no se mueven. A los 4 meses la cabeza se mantiene erguida, está sentado. A partir de los 6 meses se siente con un mayor apoyo, lo que produce un ensanchamiento en su campo visual y empieza a llevarse todo a la boca, es una manera de conocer los objetos, también lo puede palpar. A los 12 meses puede mantenerse en pie sólo, dependiendo de su madurez.

PERÍODO DESDE EL AÑO Y MEDIO A LOS TRES AÑOS:

  • CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA PRIMERA INFANCIA:
    • El periodo se caracteriza por la marcha en posición erguida y el habla, estos le confieren un principio de independencia, el niño es llamado “deambulador” ya que va y viene según sus impulsos y se libera de los otros para desplazarse y explorar el mundo por sí mismo. Llaman a este periodo la “etapa del Yo por autonomía”. El niño deambulador aumenta su actividad motora y su exploración del mundo material, establece relaciones más estrechas con los objetos, disfruta de su pequeña autonomía respecto de los adultos y de cierta indiferencia hacia la madre.
    • Es un periodo de activa maduración del sistema nervioso, donde en el cerebro se conforman los centros motores, del lenguaje, de habilidades especiales, entre otros. Las perspectivas del pensamiento se abren ante el niño que se apropia del sistema lingüístico de su grupo social lo que le permitirá explorar el mundo en un nuevo plano y estructurar su pensamiento.
    • Es característico de esta edad el ejercicio del control muscular, esfinteriano y motriz en general. A medida que logra coordinar sus movimientos con mayor precisión desea realizar todo por sí mismo, por ejemplo comer o vestirse.
    • La maduración física descripta y el desarrollo psíquico logrado permiten que comience la educación para la formación de hábitos de limpieza, orden e higiene personal, en torno a los cuales se movilizan intensas vivencias afectivas y sentimientos de autonomía, vergüenza y duda. El niño manifiesta placer al expulsar o retener sus excrementos ya que siente cierto placer sensual por el contacto, la sensación de tibieza y la consiguiente estimulación de la piel. También le agrada el cambio de pañales y la limpieza corporal que inevitablemente estimulan las áreas involucradas. La madre durante el inicio del establecimiento de los hábitos de limpieza e higiene corporal propone pautas y normas de conducta, enfatiza lo permitido y lo prohibido, según el cumplimiento de éstas valora premiando o castigando las acciones del niño. Por un lado, éste percibe que al cumplir con las demandas maternas de orinar y defecar en el lugar apropiado y por sus propios medios, logrará mantener su afecto y aceptación. El control de esfínteres puede iniciarse cuando el niño ya es capaz de sentarse por sí mismo con seguridad pues esta adquisición supone la maduración de la motricidad comprometida en esta actividad. En este periodo además de controlar sus esfínteres anales (defecación) aprende a controlar su micción (orinar), paralelamente y como un modo de elaborar la problemática propia del logro que intenta, el niño comienza a mostrar interés por los juegos con agua y líquidos en general. Es importante que los padres les permitan a sus hijos ensuciarse con barro o arena, jugar con pinturas o plastilina y que les brinden frascos de plástico para que jueguen con agua. Es conveniente que estas actividades las realice dentro de un marco espacio-temporal adecuado y de ciertos límites prefijados, como el de su aseo personal y el cuidado, limpieza y orden de los juguetes y objetos utilizados. El desarrollo en este periodo del sistema muscular permite al niño un poder mucho más grande sobre su entorno gracias a su capacidad de alcanzar y tomar objetos, arrojar y empujar, apropiarse y distanciarse. En cuanto el niño se prepara para sostenerse y pararse firmemente sobre sus pies, empieza ver el mundo como “yo” y “tú”, “mi” y “mío”. Tiende a aferrarse a las cosas o a soltarlas intempestivamente, por eso se la llama “etapa del empecinamiento”.
    • El niño se halla en la edad de “sufrirlo todo y hacerlo todo”, el niño únicamente ve el universo que le rodea con relación a su estado personal del momento, a sus deseos y a sus temores; apenas logra distinguirse del mundo y no tiene plena conciencia de su propia individualidad. La separación entre el Yo y el no-Yo afecta a los contornos del cuerpo antes de afectar a los del psiquismo. Esta prioridad de los momentos afectivos-activos se aprecia sobre todo en la sorprendente facultad infantil de utilizar cualquier objeto para cualquier fin.
    • En este periodo aparece la consciencia de sí mismo que puede interpretarse como la “búsqueda de su Yo”. La multiplicación y extensión de contactos con el mundo material le llevan a descubrir su poder y los efectos de su conducta, su poder sobre las cosas y las personas.
    • Resumiendo, el niño con su desarrollo locomotor y con el progresivo control de sus esfínteres experimenta un impulso a mostrar tanto su movilidad muscular como su propia voluntad, que debe ser valorado y orientado por los padres para que no se vuelva en contra de sí mismo mediante dudas y sentimientos de vergüenza. La maduración física le permite un control muscular más refinado, sus movimientos están mejor coordinados y ya no se resigna a permanecer en el espacio limitado otorgado por los padres, quiere explorar su entorno. Es importante tener en cuenta que al crecimiento físico le acompaña un aumento de la impulsividad y una necesidad de descarga que es necesario orientar.
  • LOS PROGRESOS MOTORICOS: durante éste periodo el niño está en constante movimiento:
    • Inventa sin cesar, descubre, repite, mejora sus gestos, establece nuevas coordinaciones.
    • Florecen los juegos motores con muchas variantes:
      • Camina, salta, corre, abre y cierra las puertas.
      • Se cuelga, lleva, empuja y tira todos los objetos.
    • Descubre sensaciones nuevas, explorando sus posibilidades sensoriales y motoras; se descubre a sí mismo sobre todo en las modificaciones que provoca y como agente triunfante ante sus logros.
    • En esta actividad busca hacer partícipe a todos los que lo rodean mediante sus demostraciones y llamados.
    • El niño se afirma y se confirma haciendo la conquista motora del mundo material.
  • LA REPRESENTACIÓN:
    • De los 10 a los 15 meses es un nivel caracterizado por la adaptación a cierto número de situaciones nuevas, mediante los tanteos y la experimentación activa con lo que el niño descubre toda una serie de nuevos comportamientos que le permiten resolver los problemas que se le presenten.
    • A los 2 años aparecen soluciones súbitas sin tanteos previos. El niño es capaz de representarse los movimientos y anticipar los efectos. La solución del problema se inventa antes de toda acción. Surge así una función representativa o simbólica del hecho.
    • IMITACIÓN: es la reproducción de una forma de comportamiento, un movimiento  o una acción percibida. Es un grado intermedio entre el instinto y la inteligencia. A través del desarrollo de esta capacidad el sujeto se integra a la sociedad y a la cultura, es decir, que se apropia de lo dado por su medio socio-cultural.
      • Este es el periodo de apogeo de la imitación, dado que es propio de esta etapa la orientación hacia el mundo, el deseo de la convivencia y el temor a estar solo.
      • El tipo de imitación efectuada depende del nivel intelectual alcanzado. De esta manera habría una evolución progresiva desde una imitación directa y refleja (en espejo) a un imitación inteligente y simbólica (juego simbólico o representativo).
  • IMÁGENES MENTALES Y MEMORIA:
    • Le escuela psicoanalítica sostiene que el sujeto posee imágenes o protoimágenes heredadas, mientras que otras se constituyen durante el periodo intrauterino y los primeros meses de vida.
    • La memoria permite que las impresiones no se pierdan, sino que permanezcan y se pueda disponer de ellas. Contribuye a la estabilidad de la imagen del mundo resaltando la constancia de las cosas.
      • La importancia de la memoria radica en que las representaciones se vuelven activas y las personas ya no viven sólo el momento.
    • El reconocimiento como así también el desconocimiento suponen la existencia previa de una imagen con la que se compara al objeto percibido.
      • Se acepta:
        • Memoria de reconocimiento: sólo actúa en presencia del objeto y consiste en reconocerlo o desconocerlo.
        • Memoria de evocación: implica la posibilidad de recordar los objetos en ausencia del mismo.

PERIODO DESDE LOS TRES A LOS SEIS AÑOS

Este periodo, esta pequeña pubertad es denominado por los psicólogos evolutivos de modo diverso, según el aspecto que acentúen o los logros que consideren relevantes:

  • Segundo Infancia: C.Pedrosa
  • Etapa fálica-edípica: Escuela Psicoanalítica
  • Del pequeño explorador del mundo o del descubrimiento de la realidad exterior: P. Osterrieth.
  • Personalistas: H. Wallon.
  • De la inteligencia pre-operatoria y el pensamiento intuitivo: J. Piaget.
  • Pre-escolar: A. Gesell.

También se la suele llamar edad de la gracia por los movimientos y el ritmo delicado que encanta los que lo miran.

Erik H. Erikson considera que es un periodo de iniciativa tanto en el hacer como en el aprender. Propone una nueva definición: “etapa locomotriz-genital” para manifestar lo referente a la irrupción de la sexualidad genital y al desarrollo motor, que le facilita la conquista material del mundo y de nuevas adquisiciones mentales.

El niño deja de ser mirado como un bebé ya que sus proporciones corporales se asemejan a las del adulto.

En el parto se rompe el vínculo biológico con la madre, pero en este periodo se rompe el vínculo psicológico con la misma.

En este periodo de inicio de la socialización, el juego ocupa un lugar clave; el niño está volcado al mundo exterior, deslumbrado por este desea conocerlo, apropiárselo; pero todavía con una actitud egocéntrica.

LA MOVILIDAD: “LA EDAD DE LA GRACIA”

Es una edad de gran actividad motora y sensorial. La actividad motora domina al niño: el niño de 4 ó 5 años es ante todo infatigable, entregado ante todo a la alegría de sentirse de vivir y actuar. La fase de los 3 a los 5 años se la denomina “edad de la gracia” por la soltura, la libertad, la espontaneidad y la gracia de la actividad infantil. El niño imita con desenvoltura lo movimientos que observa en los demás, lo que le facilita innumerables adquisiciones; su gesto, delicado y diferenciado, acompaña y secunda sus palabras; pellizca, golpea o saca la lengua con la misma desenvoltura con que corre tras de su pelota.

A los 3 años sabe andar en triciclo, correr, girar. A los 4 salta, trepa y se puede llevar una taza llena de líquido sin derramar nada, se viste solo si el adulto le da oportunidad. A los 5 años gana soltura e intrepidez puede patinar, montar en bicicleta, puede hacer físicamente casi lo que quiere dentro de sus fuerzas.

La hermosa espontaneidad motora de la edad de la gracia tiende a desaparecer dentro de los 6 años, a medida que el niño se impone tareas más precisas y que por sus exigencias el ambiente restringe su libertad. Hacia los 6 años la gracia se desvanece a la fuerza en el momento en que la necesidad de ser querido es suplantada por la de hacerse valer, afirmarse.

DE LA RELACION MADRE-HIJO A LA SITUACION TRIANGULAR

En este periodo la madre sigue siendo el único objeto con quien el bebe se relaciona, ya que es ella la que puede satisfacer sus necesidades. Pero en un cierto modo la mirada de esta gira desde el bebe hacia el hombre, su marido, el padre, sujeto reúne en si diversas funciones cuando este es mirado es como si la línea madre-hijo adquiriera la solidez de la figura triangular.

Para comprender la situación triangular edípica es necesario entender previamente el vínculo narcisista madre-hijo. Entendiendo el narcisismo como el amor de la persona por si misma.

Freud sostiene que el narcisismo es una fase necesaria del desarrollo del yo, las fantasías narcisistas son reprimidas y pasan a constituir el ideal del yo. La evolución del yo consiste en el alejamiento del narcisismo primario y una recuperación parcial de este a través del ideal del yo. Además el narcisismo es el fundamento de la autoestima, de la valorización de sí mismo. Es importante distinguir narcisismo de egoísmo y de egocentrismo. El sujeto egoísta atiende a los intereses personales sin preocuparse si sus acciones y decisiones afectan o no a otros y como los afecta. El sujeto egocéntrico solo ve y conoce las cosas exclusivamente desde su perspectiva. Su yo es el centro que relaciona con el todo lo que percibe.

En este periodo de descubrimiento de lo social, existe una lógica tensión entre el ser para si y el ser para otros, entre el amor a si mismo y el amor al prójimo. El vinculo narcisista implica una relación de dos personas en la que el otro es fantaseado como el que satisface todos los deseos. Este periodo narcisista va sintetizando en una unidad sus pulsiones sexuales parciales, que estaban entregadas actividades auto eróticas localizadas, para tomarse ahora a sí mismo como objeto de amor, antes de pasar a la elección de una persona distinta de él.

Antes de instalarse en la situación triangular, el niño atraviesa un periodo de autoerotismo en el que tiene goces localizados en diversas partes corporales. En el periodo narcisista las pulsiones sexuales aisladas logran una unidad y un objeto que es el yo. La fase del espejo (J. Lacan) caracterizada por la fantasía de mutua completud. El hijo fantasea con poseer todo lo que necesita para satisfacer a la madre, complementariamente la madre confirma esta fantasía en muchas ocasiones. El narcisismo así supone una relación, pero el otro no es otro sino que simplemente un espejo, es decir alguien que lo refleja.

El yo caracteriza la imagen de si mismo expresada a través de la mirada y las palabras de la madre, paradojalmente en el amor a si mismo se ama a la imagen del otro. Además de posibilitar la estructuración de la imagen de si, la madre también fundamenta su experiencia de autoestima ya que cuando le sonríe al bebe, el mismo experimenta que es aceptado, valorado, que es bueno.

Para Lacan el yo es producto de esta realidad en la que el bebe se fija a una imagen. El sujeto al construirse mirando al otro se vuelve extraño al el mismo, vive fuera de el, prisionero de esa imagen de su yo; vive de la mirada del otro hacia el, pero lo ignora como otro distinto de si. El narcisismo es una relación erótica del individuo con una imagen que lo pone fuera de si.

Madre e hijo constituyen una unidad pero de naturaleza diferente a la que constituyen en la unidad intrauterina. Esta es una unidad dual, es decir, unidad y dualidad al mismo tiempo.

El narcisismo es el punto de partida y esta presente en todas las relaciones amorosas. El narcisismo no desaparece del todo en el hombre y va a perdurar en la tendencia a adecuar toda nueva relación interpersonal al modelo de esta unión dual primitiva. El narcisismo es fuente y origen de la personalización progresiva.

En este estadio de amor narcisista no todo es placer. El vinculo narcisista es vivido por el niño como un dilema de muerte, de encierro o separación, cuya fantasía se podría expresar así: “si yo soy como mi mama, dejo de ser yo, me confundo con ella y me muero” (encierro narcisista) o “si yo no soy ella, ella me va a odiar y me va a matar” (separación como aniquilamiento).

La relación narcisista no es solamente placentera, conlleva la ansiedad de muerte y el temor a quedar encerrado. La unión de completitud con la madre es un vinculo tal que sino existiera un tercero que permita la separación el hijo pasaría a ser un objeto de su madre. Es un vínculo que a la larga mata, ahoga al no poder dar lugar a ser alguien distinto de la madre.

El narcisismo primario como realidad psíquica representa la fantasía del retorno al seno materno, predomina en el la representación de la no-necesariedad del otro. La posibilidad de superarlo reside en la actitud de la madre; ella puede dejar o no espacios para un tercero, el padre, abrir o cerrar ese vínculo dual que hasta ese momento fue mutuamente satisfactorio.

IRRUPCIÓN DE LA SEXUALIDAD GENITAL EN LA INFANCIA.

El psicoanálisis considera que existe una fase del desarrollo psicosexual caracterizado por la organización de las pulsiones parciales, oral y anal, bajo la primicia de la zona genital. Este periodo comporta dos tiempos separados por el periodo de latencia: la fase fálica, u organización genital infantil, en la cual el niño y la niña reconocen un solo genital, el masculino, la segunda fase corresponde a la organización genital propiamente dicha que se instaura en la pubertad.

A partir de los 3 años el niño comienza a descubrir las diferencias anatómicas entre el hombre y la mujer como posteriormente lo hará con su genitalidad. Tales descubrimientos despiertan su interés y el desarrollo de sus fantasías propias de este periodo.

Dichas novedades suscitan la curiosidad acerca del por que y del para que de las diferencias sexuales. Incorpora a los juegos estas nuevas preocupaciones, así juega al doctor y al paciente con niños de otros sexos para poder encubrir su curiosidad sexual y la exploración corporal. Su deseo de conocer lo induce a mirar a los demás, sean padres, hermanos o compañeros de juego cuando están desnudos; como así también explora su propio cuerpo, sus órganos genitales y obtiene cierto placer al exitar dichas zonas corporales. Algunos autores al referirse a este periodo, lo consideran una etapa de masturbación infantil, para aludir a esta búsqueda de gozo corporal en si mismo. En esta etapa el niño también plantea preguntas que son inevitables y que no tiene en sí mismo culpabilidad ni suciedad, el hecho de hacerlas parecer pecaminosas mediante nuestras reacciones indignadas o de enojo hace propicio falsear la perspectiva quede esas cosas tenga el niño. Su curiosidad es real y legitima y la experiencia demuestra que cuando la pregunta sencilla del niño no halla una respuesta igualmente sencilla se forjará una complicada, aterradora, que le preocupará bastante. La curiosidad tiene su origen en la ignorancia ansiosa de lo que se entrevé o de lo que se presiente más o menos.

La información razonable de acuerdo con la capacidad de comprensión del niño, como por ejemplo, la explicación de que nacen en el vientre de la madre; la vigilancia y la orientación oportuna de sus juegos; la valoración positiva de las diferencias sexuales de la complementariedad hombre-mujer; las muestras de afecto, respeto y amor entre los padres, todo esto permite vivir esta etapa y no quedar fijado o anclado a esta problemática, ya sea por sobrexcitación o represión exagerada de la sexualidad.

COMPLEJO DE EDIPO. DISCRIMINACION DEL YO.

Las teorías psicoanalíticas consideran que el complejo de Edipo desempeña un papel fundamental en la estructuración de la personalidad y en la orientación del deseo humano.

Según dichas teorías el desarrollo en los primeros años de vida es el producto de las tendencias que buscan restaurar un equilibrio fusional madre-hijo y de las fuerzas discriminatorias que separan e individualizan, por una parte la fusión resulta imposible de realizarse; por otra parte la irrupción de los otros permite que madre e hijo se separen.

El Complejo de Edipo representaría un nuevo intento del niño para restaurar el equilibrio fusional con la madre en esta ocasión acompañado de nuevas fantasías sexuales. Al tercer año de vida emergen las pulsiones sexuales de carácter genital y el niño erotiza el vínculo con su madre. La madre que es el primer objeto de amor, es también el primer objeto sobre el que se concentra el deseo sexual humano. Al irrumpir la necesidad sexual intenta satisfacerla también con ella. El descubrimiento de los órganos genitales, con las fantasías, emociones y sentimientos que acompañan al mismo adicionan un nuevo componente al a relación afectiva madre e hijo.

La presencia del padre es un límite a la fantasía de fusión de la madre y el hijo. Marca así la diferencia entre el hijo y su madre, entre el hombre y la mujer, entre el niño y los demás. La intervención paterna que genera el temor a la castración desalienta en el varón la fantasía incestuosa de este intento de fusión. El espacio abierto por la madre posibilitara al padre la discriminación intrafamiliar y será la puerta para el hijo hacia la sociedad y la ley.

Del mismo modo que nacer es el momento en el cual el niño es expulsado del seno materno, la situación triangular opera de alguna manera expulsándolo de la familia, arrojándolo a la sociedad. El Complejo de Edipo es la culminación de un proceso orientado desde muy temprano a no encontrar el sentido de la propia persona y del otro. El sujeto aprende a vivir esta situación triangular afirma su identidad y descubre conjuntamente su pertenencia, pero también y su irremediable separación y soledad.

El Edipo en el varón: hacia los 3 años el varón modifica las relaciones con su padre y con su madre, con sus objetos de amor. Pero en este momento se acrecientan sus pulsiones sexuales-genitales. Frente a su madre adopta una actitud protectora o roles característico del esposo. Tienen celos de sus padres y de sus hermanos ante el vínculo que estos mantiene con s madre; le molesta el acercamiento afectivo entre sus padres. Toma conciencia de que su madre tiene variados intereses y en función de los mismos otras personas son  necesarias, ha aparecido un tercero, que en su fantasía toma el lugar de un rival y siente que compartir a su madre equivale a perderla. Se da cuenta de que no tiene o no puede darle todo lo que ella necesita y, por lo tanto, solo lograra el amor materno si gana la competencia con terceros.

La actitud frente al padre también se modifica. En su fantasía el padre es admirado y temido, coexisten el amor y el odio, el competidor principal del amor materno, y tiene fantasías agresivas. Lo considera el representante poderoso del mundo exterior, de la sociedad, anhelando poseer su fuerza y su potencia.

Teme la venganza paterna por fantasías agresivas como así también por sus fantasías incestuosas frente a la madre. Es frecuente que el niño desplace su odio y temor al padre hacia otros objetos, comienza así un periodo normal de fobias infantiles.

Las fobias o temores infantiles son un elemento normal de este periodo de modo que disminuye o desaparecen posteriormente. Es conveniente que los padres adopten una actitud serena, contenedora, tranquilizadora frente a los hijos brindándoles información acerca del objeto o situación tímida, contribuyendo así a descender el nivel de ansiedad.

El sepultamiento, como disolución final del complejo de Edipo queda asociado al duelo frente a la renuncia debido a la imposibilidad del vínculo genital con la madre y también por la superación del dolor y la ambivalencia ante la confrontación con el padre.

Sepultamiento para describir la última de las vicisitudes del complejo de Edipo lo distingue de la represión.

Este sepultamiento, solo es posible  cuando el sujeto admite la prohibición del sujeto.

El sepultamiento del complejo de Edipo que se desdoblan las cuatro aspiraciones contenidas en él.

De manera que surge una identificación-padre que retiene al objeto-madre y simultáneamente una identificación-madre que retiene al objeto-padre. La identificación-padre, complejo de Edipo simple y positivo. Se reafirma la masculinidad y se retiene en cierta medida el vínculo tierno con la madre.

En su forma negativa el complejo de Edipo se presenta en su modo inverso, experimenta el amor al padre pero odio y celos hacia la madre.

La función paterna consiste en instituir la ley y posibilitarle al hijo una identificación parcial con el padre.

Logra la identificación con el padre a condición de no ser el padre en tanto marido de la madre,

De este modo queda abierta la posibilidad de ser hombre pero para otras mujeres. Con el sepultamiento se inicia una etapa de sociabilización que transcurre en el periodo de latencia, en la que además de los padres, se tendrá nuevos modelos de identificación, como maestros, como compañeros.

La actitud de ambos padres es significativa para que el niño se ligue afectivamente de manera adecuada a ellos y que adquiera su autonomía.

La unidad de los cónyuges en este periodo es crucial para el buen desarrollo del niño, el niño que atraviesa esta etapa vera confirmada su fantasía agresiva de desplazar al padre y se incentivara su fantasía incestuosa.

El Edipo en la niña: el primer objeto de amor de la niña es la madre. Pero en el periodo edípico la niña enfrenta la conflictiva del cambio de objeto amoroso, abandona a la madre como objeto de amor y coloca al padre en dicho lugar. La niña debe previamente abandonar a la madre como objeto amoroso para luego erotizar el vínculo con el padre. La niña antes de esta era erotización descubre que no posee todo lo que satisface y completa a la madre, fantasea  que esta no le dio lo que le corresponde poseer, se instala así el complejo de castración. Es una respuesta al descubrimiento de3 la diferencia anatómica de los sexos. La mujer anatómicamente diferente al hombre, se vive en su fantasía inconsciente como castrada, incompleta, envidia al hombre. En la infancia el clítoris de la niña desempeña un papel como portador de excitabilidad y por lo tanto le permite alcanzar una satisfacción auto erótica. Posteriormente para que la niña se vuelva mujer y logre la genitalidad adulta, es importante que el clítoris seda la primacía de la sensibilidad a la vagina.

Como consecuencia de dicha experiencia de castración se dirige hacia el padre, por el despecho y el odio a la madre, posteriormente surgen las fantasías incestuosas alrededor de él. Busca al tercero al sentirse traicionada, no porque es renunciada a la madre. El padre es como un sustituto de la madre al que llega con enojo y así llena de reproches.

El triangulo femenino edípico esta recorrido por la experiencia de frustraciones, ya que la niña interpreta que ha sido victima de un doble engaño tanto al inicio por la actitud de la madre, como por la del padre cuando finaliza esta conflictiva. La niña experimenta la ausencia de pene como un perjuicio sufrido que intenta negar, compensar o reparar; entra en la situación edípica con el narcisismo vulnerado por la presunta consumación de su castración. Desde este narcisismo herido construye la femineidad.

La niña erotiza el vínculo con el padre y así lo expresa ingenuamente en reiteradas oportunidades. Ante la madre experimenta celos y temor pero la situación es diferente a la del varón porque la fantasía de amenaza de castración la experimenta como ya realizada. La niña por dicho temor no abandona sus deseos incestuosos hacia el padre sino que este con su actitud le ayuda a renunciar a ello. Esta es la elaboración normal de la femineidad. Pero puede suceder que cuando no tolera la castración, la niega y permanece con la madre, lo que la lleva a la renuncia del acercamiento al otro sexo. Otras veces la envidia del pene es tan intensa que intenta apoderarse de las características masculinas.

Masculino y femenino. Varón y mujer. La mayor diferencia entre los seres humanos es la diferencia orgánica entre los sexos. La diversidad sexual es previa a los tipos de personalidad o rasgos que determina el carácter, se constituye en el momento de la concepción. El sexo genético no agota las diferencias psíquicas y corporales entre ambos sexos; todo nuestro ser y por lo tanto nuestro psiquismo es sexuado. Algunos autores distinguen una personalidad o psique masculina y una personalidad o psique femenina.

Entre los 3 y 5 años se constituye el núcleo de la identidad sexual que se va construyendo progresivamente y logra un punto culminante en la adolescencia. La personalidad masculina o femenina varía según las culturas, pero existen constantes comunes.

Lo masculino se caracteriza por:

  • Brindar protección y seguridad frente a los peligros externos.
  • El predominio de una actitud racional, analítica.
  • La apertura e intensa relación con el mundo exterior.
  • La robustez del sistema óseo y muscular que le da mayor capacidad de resistencia y de dominio frente al mundo circundante.

Lo femenino se caracteriza por:

  • Una sensibilidad especial.
  • Una gran receptividad para comprenderlas situaciones de la vida, una actitud que consiste en admitir dentro de si lo que le es dado y hacerse cargo de esto que recibe.
  • Poseer interés y cuidado por la preservación, prolongación y defensa de la vida.
  • Concebir la creación como algo interior.
  • Una predisposición a permanecer dentro del círculo espacial de las cosas próximas.
  • Una afectividad cíclica caracterizada por el predominio de lo emotivo y de lo espontáneo.
  • La capacidad para tolerar las dolencias psíquicas y corporales.

IDENTIDAD Y MECANISMOS DE IDENTIFICACION

De los 3 a los 5 años es un momento clave para el desarrollo de la identidad sexual.

La identidad desde el punto de vista psicológico es un proceso de construcción, es la adquisición de algo nuevo, no se refiere en un primer lugar a la distinción o diferenciación respecto de los otros al hecho de separarnos de los demás; se refiere a sí es esa presencia que ocupa su lugar indica al ser que es, implica un ir coincidiendo consigo mismo. “Presencia” significa un estado de la persona que se halla delante de otra u otras, es así la identidad como presencia implica un ir presentándome a los otros y a mi mismo. Esa presencia lleva en sí una cierta ausencia, es decir que todas nuestras presentaciones están acompañadas por ciertas ausencias. No le podemos decir al “otro” todo lo que somos.

La identidad se va desplegando, es decir que implica un proceso de formación. Pero este algo que vamos alcanzando no debe interpretarse como algo que esta allí adelante, sino que en cada momento es un descubrimiento y realización de lo que ya estoy siendo de alguna manera.

El “otro” nos permite por una parte reconocernos, descubrir lo que somos y responder según la medida de lo descubierto a través de lo que él ve en mi. Los otros se constituyen en modelos a través de los cuales incorporamos actitudes y modos de ser que conforman nuestra identidad. El papel de los padres, educadores, familiares y amigos es fundamental, aunque no lo es al modo delinea una estructura la identidad desde afuera, sino al modo de una apropiación personalizante.

La identidad se desarrolla y esto implica la resolución de crisis, es decir, momentos decisivos en que se cuestiona toda la existencia. El psicoanálisis considera la identidad como un proceso por el cual nos formamos como distintos entre aquellos a los que nos asemejamos. Este proceso se logra tomando cualidades de otro que se convierte en modelo de identificación. En canto a los mecanismos intervinientes en la construcción de la identidad la teoría psicoanalítica tiene en cuenta la identificación proyectiva e introyectiva.

La proyección es un mecanismo del yo muy temprano por el cual el sujeto atribuye a un objeto externo sus propias pulsiones y fantasías inconscientes, se proyecta lo inaceptable, lo malo como medio para proteger la propia autoestima. En este periodo edípico el niño tiene fantasías agresivas hacia su padre y teme ser castigado por éste a causa de las mismas. Por otra parte, necesita mantener u vínculo bueno con él, recibir sus afectos y cuidado. El niño puede disociar la imagen paterna en dos aspectos, uno bueno y otro malo, proyectando éste último en otro objeto, por ejemplo, en los perros. Una vez proyectado lo malo en los perros trata de evitarlos, de este modo puede mantener una imagen paterna buena y establecer un vínculo tierno con su padre que incrementa su autoestima. El peligro interno que disociaba y debilitaba al Yo se transforma en un peligro externo ante el cual el Yo se unifica para defenderse. La proyección es un mecanismo que distorsiona nuestra imagen de lo real porque atribuye a los objetos cualidades que no le son propias, pero permite al yo defenderse que no le son propias, pero permite al yo defenderse y mantener su vinculación con el exterior. En la identificación proyectiva normal el sujeto desplaza parte de su identidad en los objetos sin confundirse con el “otro”.

El atribuir a un objeto externo una cualidad de bondad que no posee, se lo denomina “idealización”. Muchas veces así se idealiza la imagen de otra persona como una forma de mantener un buen vínculo con la misma, dado que se la necesita y no se puede prescindir de ésta.

La introyección es la incorporación o asimilación, por parte de sujeto, de partes o de la totalidad de objetos externos. Es un mecanismo muy temprano que permite el crecimiento y enriquecimiento genuino del Yo. El mundo interno se va conformando con las sucesivas introyecciones. En la identificación introyectiva el “otro”, o un aspecto del mismo quedan incorporados a la propia identidad. El sujeto se identifica con las cualidades de “otro” y se reviste de ellas. En la identificación introyectiva normal el “otro” es reconocido como ajeno.

En el periodo de los 3 a los 5 años se incorporan los modelos paterno y matero y comienzan a cobrar importancia las figuras de los educadores y los pares.

El sentido de identidad se construye a partir de identificaciones aisladas con personas significativas e imágenes ideales del pasado pero constituye algo nuevo a partir de ellas.

PATERNIDAD

En el transcurso de esta segunda infancia el niño va descubriendo la complejidad de la vida familiar, en este periodo irrumpe la figura del padre con cualidades diferentes al rol materno. El padre ya no es mas una “segunda madre”, el otro que ayuda a ésta en la crianza pero al cual no se le atribuye un rol específico.

El padre representa la apertura a la sociedad y la autoridad familiar. El término “padre” nombra al hombre en relación a una familia o descendencia que proviene toda de él; también se puede relacionar su significado con los de “creador”, es el padre o quien ejerza en la familia ese rol, quien incita al hijo a socializarse y es él que instaura la Ley.

La autoridad paterna se ejerce mediante la entrega, proveyendo lo necesario, en lo material, en lo psíquico y lo espiritual para el desarrollo pleno de la familia, esta actitud implica a un dejar de lado su narcisismo, su egoísmo y sus caprichos. Asimismo, la autoridad en la familia es una acción conjunta y una responsabilidad compartida del padre y de la madre.

Los hijos ocupan una situación subordinada en el grupo familiar. En los primeros años de vida es cuando más de manifiesto cómo la vida de los hijos es ordenada y regulada por los padres; ésta subordinación de los hijos respecto a los padres tiene el sentido de servirlos, de cuidarlos, de orientarlos, de prevenirlos ante los peligros tanto del mundo externo como de los que surgen de su mundo interior.

El rol del padre es fundamental en la progresiva delegación de responsabilidades, de derechos y deberes del hijo. También juega un papel de sostén frente al desgaste de la autoridad de la madre respecto de sus hijos debido al contacto más continuo y cercano de ésta. La función paterna se caracteriza por ser más lejana, mas desligada de lo corporal y de las necesidades fisiológicas del hijo.

Los padres cuando van permitiendo que el hijo obre con mayor autonomía, libertad y responsabilidad, según su edad y capacidades, se convierten también en el punto de apoyo de los sentimientos de seguridad; pero por otro lado, la existencia y el desarrollo del hijo afianza en ellos sus sentimientos de certeza en la continuidad a través del tiempo y más allá de la muerte. Por lo tanto, a lo largo de la vida padres e hijos se vivencian en un proceso filosófico, entre la mutua necesidad para ser lo que cada uno es, es decir para ocupar el rol que le es asignado en esa familia; o entre la autonomía que se adquiere y la madurez conquistada.

El hijo se convertirá en autor de su propia vida, desplegando su proyecto personal. Resulta fundamental advertir que los sentimientos posesivos conducen al abuso de la autoridad, a excesos paternales que desconocen que el hijo no es patrimonio de los padres, sino que después de instaurarlos en ese lugar necesita caminar solo, con las identificaciones y los modelos internalizados, para volver a ver a los padres desde un lugar más maduro.

FRATERNIDAD

Debemos agregar que en la vida familiar tiene una gran significación para la crianza la presencia o la ausencia de hermanos. De modo, que ser hijo único, ser el mayor o el menor, tener muchos hermanos, o bien un hermano gemelo, entre otras experiencias, conllevan una educación y vínculos muy peculiares.

Por ejemplo, al hijo único se le presta generalmente mucho cuidado, de modo semejante, el hijo primogénito suele recibir idéntico trato hasta que nace el segundo.

Asimismo, la posición de un hijo en el orden de nacimiento es experimentada de formas diversas según el tipo de estructura familiar, de la valoración del hijo primogénito, de los hijos en general, o del sexo de los mismos. Cuanto más cercanas sean las edades entre los hermanos, mayor será la influencia mutua que habrá entre ellos. Las diferencias de edad de 2 a 4 años son las más estimulantes pero también las más estresantes. De modo que la presencia del hermano posibilita el acceso a juegos que requieren por lo menos dos integrantes; pero por otro lado, es un rival en el amor de los padres, en muchos casos es el “otro” con el que se debe compartir.

La fraternidad es la relación entre hermanos. El crecimiento simultáneo de los hermanos en una misma familia posibilita un vínculo solido. Pero, en esta positiva experiencia se advierte la coexistencia de sentimientos encontrados de amor y rivalidad fraterna; por ejemplo, el nacimiento y posterior convivencia  uno o varios hermanos movilizan variados y opuestos sentimientos que se expresan según la situación mediante una corriente de acercamientos o rechazos. El nuevo hermano despierta ternura, afecto y amor, representa la primera o nueva posibilidad de superar la soledad intrafamiliar de tener un aliado o compañero de crianza. Existe la posibilidad de compartir juegos con él, ayudase mutuamente y afrontar conjuntamente a los otros, complementarse entre pares, dialogar diversos temas al margen de los padres. Los hermanos obran, en cierto modo, como el padre, como un tercero que refuerza la separación de ellos y la madre.

Con los hermanos se comparten las ansiedades y temores del desarrollo. El hermano mayor puede ayudar a los menores a anticipar el futuro, a aprender de su experiencia; pero éstos a su vez les permiten que brinden sus conocimientos, que jueguen roles paternos o de liderazgo, que realicen juegos que aún les gustan pero no son habituales con sus pares. Al hermano mayor suele considerárselo como como el más valorizado por los padres, tanto así que muchas veces se constituye en el modelo propuesto por los mismos para los demás hermanos. El hermano varón (o mujer) representa una oportunidad para conocer, comprender facilitar el acercamiento al sexo opuesto.

Sin embargo, el hermano despierta con diversa intensidad la envidia, la rivalidad y el odio. Es vivido como el que acapara la atención y el amor de los padres, el que interfiere en los juegos, el que se apropia de los juguetes. Es conveniente proponer ciertos límites a la hostilidad entre hermanos y tender a la complementación del compartir entre los mismos.

Es importante tener en cuenta que el sentimiento de envidia es un sentimiento temprano, desde el punto de vista evolutivo, a diferencia de los celos que suponen una cierta conciencia de sí mismo y de los demás. La envidia es un sentimiento que surge entre dos personas a diferencia de los celos que pone en juego a tres, de ahí que son propios de la etapa triangular.

El sentimiento de rivalidad entre hermanos que surge en este periodo es explicado a través del Complejo de Caín que surge conjuntamente con el Complejo de Edipo. Caín era el hijo primogénito de Adán y Eva, Abel era su hermano menor. Caín se irritó con Abel al ver que Yahveh aceptaba las ofrendas de su hermano, pero no las suyas. Movido por su envidia y celos Caín conduce a Abel al campo y lo mata. Este relato representa una escena universal en la cual el hijo primogénito, después del nacimiento de su hermano considera que ha perdido el cariño paterno del cual era su único receptor, se siente desplazado. El hermano es vivido como un usurpador, un intruso, un ladrón de afectos y se siente abandonado por sus padres; suele adoptar diversos comportamientos como intentar reconquistar el cariño perdido imitando las conductas del hermanito (regresión), ignora o rechaza y agrede abiertamente a su hermano.

La idea de fraternidad como amor entre los hermanos no es valorada por la sociedad contemporánea. En primer lugar, el modelo de familia nuclear compuesta por la pareja conyugal y uno o a lo sumo dos hijos imposibilita o tiende a limitar la unión fraterna. Asimismo, se enfatiza el mejoramiento de la relación paterno-filial proponiendo la horizontalidad de estos vínculos equiparándolos a vínculos de amistad o fraternidad. Mientras tanto contradictoriamente a lo expuesto, no se promueve la amistad entre hermanos y por el contrario se afirma con frecuencia la inevitable rivalidad entre los mismos.

LA SOCIALIZACION POR LOS IGUALES

La envidia que se tiene hacia a los hermanos la encontramos también en la rivalidad que aparece en las relaciones que el niño inicia con sus pares. El niño frecuenta desde los 3 años alguna institución de nivel prescolar e incluso si se queda en casa tiene ocasión de encontrarse con pequeños compañeros, como primos, el niño va a estar confrontando con la realidad de la existencia del otro.

En la evolución de las relaciones espontáneas entre iguales durante esta etapa los niños adquieren gradualmente compañeros de juego. Esta evolución es apoyada por el continuo mejoramiento de las posibilidades de intercambio verbal.

En el universo egocéntrico de esta edad, el otro comienza por ser percibido como una amenaza. La regla será la existencia de conflictos y disputas breves pero frecuentes; tienden a disminuir su frecuencia con la edad, aunque aumenta la duración, los gritos, los llantos, los recursos al adulto tutelar. Los varones suelen pelear más que las nenas y las discusiones suelen ser más violentas. Algunos niños provocan más disputas que otros.

A este nivel, suele observarse la búsqueda de una especie de fusión con el otro, el niño ya no busca arrebatarle su juguete, sino más bien ser “el-otro-que maneja su juguete”.

La situación colectiva implica cierta constancia en las acciones individuales, surge el fingimiento y la representación tiende a hacia una imitación cada vez más precisa de lo real. Ese material se hace objetivo: al gesto ahora apoyado por las palabras se une a un significado concreto. Ese realismo constituye el mejor medio de hacerse comprender por los compañeros.

La socialización del niño encuentra su mejor ámbito en la escuela maternal desde el punto de vista de independencia, confianza en sí mismo, adaptabilidad social y curiosidad intelectual; pero es necesario que tal experiencia no sea prematura, que sus comienzos sean graduales, continuando la madre como personaje principal, y que se trate de una buena escuela o una buena maestra maternal consciente de las necesidades afectivas y de los conflictos normales de esa edad.

Para la mayoría de los niños desde los 4 años la escuela ofrece posibilidades de estimulación social e intelectual que la familia raramente es capaz de suministrar. Aunque el contacto con otros se nos aparece como un ingrediente del desarrollo de la personalidad, el niño también tiene necesidad de soledad, tranquilidad y actividad autónoma.

ORIENTACION HACIA LA REALIDAD EXTERIOR Y EGOCENTRISMO

El periodo de los 3 a los 6 años se caracteriza por el descubrimiento de la realidad exterior. El principio de la realidad toma cuerpo y viene a oponerse al principio del placer. Esa realidad la descubre de otro modo en sus relacione sociales que se multiplican en su actividad concreta, hace la experimentación de la resistencia a sus deseos y a sus intenciones por parte de todo lo que no es él. Esta crisis de oposición en la que se incorpora a otro mundo en el que hace falta estar atento a la actividad del compañero o a “seguir el juego”, donde es preciso que cada uno haga lo necesario para alcanzar los objetivos propuestos; esta realidad a la que debe tener en cuenta si quiere conseguir sus fines. Se muestra menos obstinado y más razonable, sin embargo, continúa con una visión egocéntrica de la realidad. La apreciación de la realidad exterior permitirá que el niño sobrepase la simple actividad del juego y persiga fines objetivos independientes de su diversión. En esta etapa alcanzan su apogeo las formas primitivas del pensamiento. El pensamiento se asienta progresivamente en el lenguaje hablado de quienes le rodean, este introduce un elemento nuevo: el contacto verbal explicito, el intercambio con los otros sobre todo con el adulto que va a advertir, informar, censurar y tranquilizar, imponiendo al niño una determinada visión del mundo, obteniendo de este modo un relativo grado de coherencia, claridad y comunicabilidad que lentamente lo va desprendiendo de la perspectiva egocéntrica. Su experiencia crece y día a día puede rememorar mejor situaciones pasadas y referirlas, el niño suele sorprendernos con sus deducciones perfectamente válidas.

El niño de este nivel no tiene visión del conjunto del problema, no forma una hipótesis, pero cree en la eficiencia de su conducta. El niño ante lo que ignora somete las cosas a su propia experiencia.

A los 3 o 4 años se simula escribir y a los 6 se está en proceso de aprender a escribir y se hacen grandes esfuerzos con ese fin; se ha alcanzado cierta madurez que posibilita la escolaridad.

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