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Especial: Jardín de Infantes

Rosario Vera Peñaloza le dedicó su vida a la educación. En su pueblo natal, La Rioja, fundó el primer jardín de infantes argentino. Era conocida como la Maestra de la Patria. Falleció un 28 de mayo de 1950. En su homenaje, ese día fue establecido como el Día de los Jardines de Infantes y de la Maestra Jardinera. Este especial, realizado por Bruno Stagnaro y producido por la Dirección Nacional de Nivel Inicial y Canal Encuentro, tiene el propósito de revalorizar el nivel inicial y los procesos de enseñanza y aprendizaje en el jardín de infantes.

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LA EDUCACIÓN EMOCIONAL

“Se ha valorado mucho el coeficiente intelectual y las habilidades para aprender conceptos pero el mundo está cambiando, y los niños que tenemos ahora no son niños del tercer milenio, entonces la educación también tiene que cambiar. La educación tiene que integrar a la educación emocional, ya que el cuerpo y la mente están conectados, y no es <Pienso, luego existo> sino <Siento, luego existo>. La educación emocional nos da bienestar y lo que queremos es que los niños sean felices, que sean buenas personas, que estén bien con ellos mismos y que estén bien con la gente que los rodea; porque hoy en día los conocimientos los tienen por montones y se ha de revolucionar el mundo mucho más, por eso los profesores tienen que formarse en la educación emocional … En el proyecto se trabajan 3 emociones, el niño encargado de pasar la lista va preguntando a cada uno de sus compañeros Hola Joan, Buen Día! ¿Cómo te sientes? ¿Por qué te sientes así? y aquí el niño con libertad decide si quiere porque se siente de esa manera o, simplemente, dice no, no quiero explicarlo; y se pasa al siguiente niño. Entonces hacemos una tercera pregunta que es ¿Podemos ayudarte?. Eso es educación emocional. Estamos intentando poner un nombre a la emoción que tengo, estamos compartiéndola y además estamos buscando una solución que nos ayude. Con este niño hemos ganado, hemos subido un escalón, él está aprendiendo habilidades de educación emocional. Tomamos una situación que ocurre dentro del aula: <Cuando creas que estás más relajado, piensa qué puedes hacer cuando salgas>. Ejemplo: Pasó una tortuga y le tiró todos los colores al suelo, la tortuguita dice: ¿Qué pasó? ¿Qué hizo?, estaba enojada, quería pegarle porque la otra tortuguita le había tirado los colores; pero pensó en lo que le había dicho su maestra: No he de poner en práctica lo que he aprendido ¿Qué tengo que hacer?. La tortuguita se metió dentro de su caparazón, estuvo dentro unos minutos y luego salió y no le dijo nada a la otra tortuga. La maestra se puso muy contenta y la tortuguita también, porque así ella se sentía más feliz y empezó a relacionarse con sus compañeros, ellos querían jugar con ella. Así aprendió la tortuguita que cuando estaba rabiosa no podía hacer lo que se le pasara por la cabeza, porque todo lo que se le ocurría cuando estaba enfadada y enojada no era bueno para ella ni para el resto de sus compañeros. De esta manera, le explicamos a los niños como podemos auto-regularnos. Cuando te haces mayor y piensas, te empiezas a preguntar: la gente de mi promoción que eran “cracks” en cuanto a las notas, realmente en la vida de ahora mismo con 40-45 años ¿Son felices? ¿Tienen un buen bienestar?; pues hay algunos que sí y otros que no, pero la mayoría es que no, y quizás a la que le costaba mucho pero era muy responsable, trabajadora y sabía buscarle el lado positivo está triunfando. Pero cuando trabajas con personas, cómo no te vas a preocupar del alumno que llega triste, es que es más importante que le preguntes ¿Quieres hablar? ¿Te ha pasado algo? que explicar ese día la lección de historia, porque ese día la lección de historia no servirá de nada. Cuando un niño llora las maestras de educación infantil tendemos a decir <No llores> pero ¿Por qué no llores? Que llore porque si llora, llora por algo, pues pongamos un nombre a ese llanto <¿Lloras porque estás triste?> A los tres días el niño entra llorando pero ya te dice entre medio ese llanto <estoy triste>. Ahí hemos ganado, ya tienes una palabra, y esta palabra es tuya, la tristeza. Eso es el elemento, encontrar tu elemento, saber qué te gusta, qué te apasiona y para lo qué tu eres bueno, cuáles son tus habilidades; porque evidentemente somos buenos para muchas cosas pero especialmente para algunas ¡Pues descúbrelas!. Cómo puede ser que lleguen los universitarios a carreras que no les apasionan, que se encuentren en primer año pensando <¿Qué hago aquí? Sí a mí esto no me dice nada, ni me quiero dedicar a esto> y les preguntas <¿Por qué has elegido ésta carrera si no te gusta?> y te responden <Porque no sabía que hacer>. Ese es un síntoma claro de que no ha tenido educación emocional, por eso hemos de educar al niño, le hemos de enseñar, lo tenemos que acompañar en ese descubrimiento. Se le dice educación como se le puede llamar de cualquier otra manera, son herramientas, recursos, habilidades para tener mejor bienestar personal y social. Y los adultos que no estamos acostumbrados a este trabajo de las emociones tenemos que deseducarnos, porque nos han enseñado que las emociones se reprimen <Los hombres no lloran> <Según que cosas no se deben decir>. Porque lo que me gustaría darte son herramientas para vivir ésta vida feliz” -Luz Guerrero-